El encargado de negocios y los ocho diplomáticos libios del régimen de Muammar Kadafi fueron expulsados de Gran Bretaña ayer y tienen un plazo de tres días para abandonar el reino. El canciller británico, William Hague, dijo que Gran Bretaña reconocerá “como sola autoridad de gobierno” al Consejo rebelde libio, con sede en Bengazi. Les pedirá que nombren un enviado diplomático a Londres y ocupen la embajada Libia allí.
El encargado de negocios libio, Khaled Benshaban, fue convocado ayer al Foreign Office británico para anunciarles que él y toda la dotación de su embajada debían abandonar inmediatamente el país. La única excepción son los estudiantes libios, que están estudiando en Gran Bretaña, con los gastos pagados por Libia y que deberán seguir siendo pagados por los bancos libios.
Hasta ahora, Gran Bretaña sostenía que reconocía “países y no gobiernos” y se diferenciaba de Francia, que había enviado un embajador a Bengazi ni bien comenzaron los bombardeos de la OTAN contra Kadafi. Hague dijo que era “una situación única” y que este reconocimiento del Consejo rebelde puede ayudar en el descongelamiento de algunos fondos del régimen libio. Al cumplirse cinco meses de iniciado el conflicto, medidas para descongelar casi 50 millones de dólares de una compañía petrolera, ahora controlada por el Consejo Rebelde de Transición, se han puesto en marcha para poder pagar las “básicas necesidades” de Libia. En las próximas semanas también se liberará dinero y otras propiedades en Gran Bretaña del Banco Central libio. Los expertos legales explican que es un acuerdo político pero no un respaldo legal el que permite al gobierno británico el descongelamiento de ese dinero de fondos libios.
Los rebeldes reclamaban el dinero para pagar salarios administrativos y alimentos.
“Gran Bretaña va a tratar ahora al Consejo rebelde con el mismo status que otros gobiernos en el mundo”, dijo Hague, en una conferencia de prensa en Londres. Hague dijo que la aparición en un acto del régimen libio de Anbdelbaset al Megrahi, el ex espía acusado de haber puesto la bomba en el avión de Lockerbie y liberado por cáncer terminal de su cárcel escocesa, es un “nuevo recuerdo del gran error que se hizo” con su liberación, cuando el vínculo con Libia había sido reiniciado por Tony Blair y continuado por Gordon Brown.
Hague dijo que Gran Bretaña se comprometió a que Kadafi se enfrente a una corte internacional. El canciller británico agregó que lo mejor sería que se fuera de Libia, pero que eran los libios quienes debían decidir su futuro. El bombardeo británico está aumentando en los últimos días sobre Libia, antes del inicio de Ramadán el próximo 1° de agosto.
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