El nuevo modelo apunta a mejorar la recaudación de los servicios.
Los concejales se quedaron con muchas de las dudas que ya tenían pero también con el compromiso de Goye de efectuar los cambios y ajustes que sean necesarios para tornarla "lo más justa posible".
El intendente criticó el modelo actual de la tasa, que grava con una alícuota diferencial la facturación de cada comercio.
El cambio impulsado por el Ejecutivo apunta a trabajar con una fórmula más compleja, en la cual la facturación es una variable más, combinada con la categoría y la superficie del establecimiento y con bonificaciones especiales, por ejemplo, para las firmas que generan mayor empleo.
El cálculo se fundará en declaraciones juradas de ingresos que deberá realizar cada contribuyente en forma semestral.
Goye admitió que de acuerdo al texto enviado al Concejo "podría haber alguna distorsión", especialmente en las categorías de facturación baja y media. Dijo que si hace falta "se pueden redefinir los tramos". De todos modos, algunas de las críticas ya expuestas también apuntaron a los beneficios que recibirían algunos grandes contribuyentes como el casino.
El intendente defendió el criterio de una tasa compuesta por distintos factores. "En cambio hoy tenemos un impuesto municipal que grava las ventas, como ocurre con Ingresos Brutos y con impuestos nacionales", justificó.
Consultado por "Río Negro", Goye dijo que "no está hecha la estimación" de cómo impactará el nuevo modelo de tasa TISH en la recaudación total, pero espera que ese tributo se convierta en un pilar principal de los ingresos del municipio.
El intendente envió al Concejo el proyecto de cambio de la ordenanza fiscal y tarifaria junto al presupuesto 2012 y al proyecto de "desendeudamiento y declaración de emergencia económica".
Ayer aseguró que su pretensión es que los ediles los traten y aprueben "en conjunto" y tiene la expectativa de que no sea más allá de septiembre.

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