Gotti debe $1,5 millón al Gobierno porteño

La firma Gotti, vinculada al empresario kirchnerista Lázaro Báez, acumuló seis juicios por deudas impositivas con el Gobierno de la Ciudad, que alcanzan el $ 1,5 millón. La empresa, que se dedica a construcciones y obras públicas –especialmente en Santa Cruz–, llegó incluso a ser embargada por el Banco Central a raíz de no haber pagado impuestos municipales.
Acorde a lo que se desprende de la causa por Ejecución Fiscal 851151/0 que tramita en el juzgado Contencioso porteño Nº8, Gotti Hermanos debe $ 1.246219,87 de Ingresos Brutos. El trámite comenzó el 22 de febrero de 2008 y, a pesar de que se había iniciado un plan de facilidades, a mitad del año pasado dejó de pagar. Por este motivo se le trabó un embargo preventivo. Otra causa, la 945462/0, iniciada el 27 de abril de 2009 a cargo del juzgado 13, da cuenta de otra deuda por $ 194.442,9. Una tercera causa, que comenzó en agosto de 2008, fue por apenas $ 3 mil, pero le valió otro embargo.

Estas deudas tienen que ver con un convenio multilateral entre provincias por el cual las empresas que realizan actividades comerciales en varias jurisdicciones no pueden tributar en una sola.

Gotti tiene oficinas en el 4º piso de un añejo edificio a cinco cuadras de la Casa Rosada. Desde allí tiene gastos de oficina y personal, comisiones bancarias, asesoramiento jurídico, compra de materiales y contratación de estudios de arquitectura para obras públicas.

También la empresa acumuló tres causas por casi $ 30 mil de deuda de patentes por tres vehículos. Una es por $ 7.542,21, otra por $ 3.088,5, y una tercera de $ 18.411,92. Si bien los juicios se iniciaron durante la gestión de Macri, Gotti acumuló deudas desde hace tres años.

Fuentes kirchneristas aseguraron que, aunque aceptaron las deudas en la Justicia, habían decidido ingresar en un plan de facilidades para regularizar su situación y nunca dejaron de pagar. De la causa más importante por Ingresos Brutos surge una apelación a la Cámara que, para las fuentes judiciales, sirve para demorar el trámite hasta poder sumarse a una moratoria. Pero esto no es todo: la empresa tuvo que acogerse a otra moratoria nacional por problemas similares.

Sin respuesta. “No es posible dar una respuesta, no es política de la empresa dar notas”, respondieron en Río Gallegos a este diario. En la sede porteña la respuesta fue más amable: “Envía un e-mail y te responden en Santa Cruz”. Sin embargo el correo no llegó. “Ah, debe estar lleno, vamos a llamar al sur para que vacíen las casilla.” El mensaje nunca llegó.

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