Sin embargo, el ministro destacó que “no hay posibilidad de reabrir la discusión salarial a 40 días de que termine la gestión de Schiaretti”. Dijo que hay “intolerancia” en los integrantes de la UTS
Sin embargo, el funcionario destacó que esto no implica la posibilidad de otorgar una mejora en los haberes. Ni que el Ejecutivo lo esté evaluando. Al contrario, insistió en que "no hay posibilidad de reabrir la discusión salarial a 40 días de que finalice el Gobierno”, remarcó González en diálogo con Cadena 3.
Los trabajadores de la salud nucleados en la UTS reclaman un incremento salarial que permita, dicen, recuperar el deterioro del poder adquisitivo dado por el avance de la inflación. Para eso piden que los salarios se equiparen con el valor de la canasta básica para una familia tipo que la CTA estima en unos 5.600 pesos por mes.
Las declaraciones de González ocurrieron a las 24 horas de que la Secretaría de Trabajo intimara a las partes en conflicto a garantizar las prestaciones mínimas en los hospitales. Pero además advirtió que las medidas, de continuar, podrían ser declaradas ilegales.
La UTS acusó a la cartera laboral de “moverse” con intencionalidad política y aseguró que la resolución emitida por su titular, Omar Sereno, pretende “apretar” a los trabajadores. El titular del sindicato, Carlos Altamirano, indicó en ese sentido que “seguimos insistiendo en que la forma de solucionar este conflicto es a través del diálogo, pero el Gobierno se niega a reconocer el reclamo y más aún a abrir algún canal con nosotros”, dijo a PUNTAL el dirigente de la UTS.
Sobre este punto, González dijo ayer que “no ha habido un silencio oficial. Hemos tenido conversaciones y discusiones con distintos actores de la situación. Cuando uno no tiene otras cosas que decir, tampoco tiene sentido hablar por que sí”.
Y destacó: &lProxy-Connection: keep-alive Cache-Control: max-age=0 uo;A 40 días hábiles de concluir una gestión, reabrir la discusión de una pauta salarial firmada hasta febrero del año que viene parece poco razonable, al igual que la intolerancia de plantear que esta discusión debe adelantarse”.
Tras calificar así la protesta, el funcionario remarcó que “de esto se sale con una dosis de racionalidad”.
El diálogo
“No es cierto que no haya diálogo. Obviamente necesitamos que no haya medidas de fuerza en el medio. Todo es posible teniendo en claro que no hay posibilidad de reabrir la discusión salarial en los últimos 40 días de gobierno. No está en la cabeza de este ministerio la discusión salarial”, sostuvo, cerrando así toda posibilidad de acercamiento con el gremio que reclama una mesa de discusión y alguna propuesta de recomposición para desactivar las medidas que mantiene a los hospitales sólo con el funcionamiento mínimo de urgencias y emergencias, pero sin consultorios externos y la entrega de turnos.
Con respecto de la capacidad de respuesta reducida que hay en el sector público de la salud a partir de las medidas de fuerza, el ministro dijo que se tomaron “todas las medidas para que no se ponga en peligro la vida de una persona. Frente a cualquier
eventualidad, los directores pueden derivar al sector privado”.
“El Estado tiene que tener la posibilidad de tomar decisiones frente a situaciones muy particulares. Esto de que si hay un peso para uno tiene que ser para todos es cierto hasta cierto punto. El Estado tiene que tener la capacidad de decisión de estimular determinadas actividades cuando se ponen en situación crítica”, consideró González.
Por último, el funcionario volvió a insistir en un concepto que volcó a comienzos del reclamo: el tinte político de la protesta en los hospitales. “Creo que el conflicto también tiene un condimento político. Nadie puede ignorar que uno de los que conduce este conflicto estaba anunciado como ministro de Salud si ganaba otro partido”. Y remató: “Este año el incremento de la masa salarial de bolsillo ha sido del 33%” y los sueldos de la Provincia “no presentan grandes desequilibrios”.
Continuó el paro y repudiaron los descuentos
Más allá de la resolución emitida por la Secretaría de Trabajo el jueves donde se intimó a los protagonistas del conflicto a garantizar las prestaciones mínimas de salud y se advirtió la posibilidad de declarar ilegal la medida, ayer el paro por tiempo indeterminado continuó sin cambios en los hospitales.
En el San Antonio de Padua se realizó una asamblea a media mañana en la que se analizó justamente la resolución de la cartera laboral y principalmente los descuentos que recibieron desde el jueves en los recibos de sueldo por las jornadas de protesta.
En el ingreso por Guardias Nacionales, los carteles pegados por los trabajadores indican la medida de fuerza. Aunque los mismos manifestantes expresaron que el movimiento es casi nulo y que los pacientes ya no asisten advertidos de la protesta.
En los pasillos del Hospital no hay casi gente transitando. Están vacíos. Y los médicos se encargaron de avisar con carteles escritos a mano y pegados en las puertas de los consultorios la reprogramación de turnos dados con anterioridad.
De este modo, las medidas de fuerza fueron ratificadas hasta tanto no haya una convocatoria al diálogo y se presente una propuesta formal de parte del Ejecutivo al reclamo de recomposición salarial, aseguraron los trabajadores.
Por su parte, también volvieron a cuestionar al ministro Oscar González por no abrir un canal de diálogo que permita comenzar a descomprimir el conflicto. “Sigue ignorando la protesta, como si todo fuera normal”, remarcaron.
Sin atención en La Carlota
La medida de fuerza de los trabajadores de la salud tuvo fuerte impacto ayer en el Hospital San Antonio de La Carlota, donde se realizó la asamblea de 9 a 10, y no se entregaron turnos a los pacientes, ni tampoco se atendieron consultas. Sólo hubo servicio de urgencias en la guardia. El personal, sin embargo, permaneció en sus puestos de trabajo.



Comentá la nota