Golpea a Sarkozy la rebaja de la nota

La oposición y la prensa francesa criticaron con dureza al mandatario, que aspira a obtener la reelección en abril próximo

PARIS.- La rebaja de la calificación de la deuda de Francia de AAA a AA+ que alarmó a las economías de la eurozona dejó bajo máxima presión al presidente francés, Nicolas Sarkozy, que aspira a la reelección en abril próximo, y que fue ayer blanco de intensas críticas de la prensa y de los líderes opositores.

Sin tiempo que perder, el gobierno de Sarkozy, que había convertido al mantenimiento de la nota triple A en uno de sus máximos objetivos políticos, anunció que está preparando una nueva batería de reformas para apuntalar el crecimiento de la economía francesa.

La degradación de la nota francesa por parte de la agencia Standard & Poor's, que se conoció junto a la de otros países de la zona euro, llegó cuando faltan sólo tres meses para las elecciones, y en momentos en los que el presidente francés tiene que lidiar con una economía frágil y con uno de los índices de popularidad más bajos en la historia del país.

Francia quedó un escalón por debajo de Alemania, que mantuvo su estatus AAA. En un intento por esgrimir una defensa, el gobierno de Sarkozy, que ostentaba la AAA como su medalla de honor, se escuda en que la rebaja que hizo Standard & Poor's no fue de dos niveles, como ocurrió con otros países de la eurozona.

Los diarios franceses, en tanto, hicieron otra lectura del revés que significó la rebaja de la calificación de la deuda para Sarkozy. El periódico de mayor tirada en Francia, Le Parisien, tituló ayer: "Un duro golpe para el Elíseo" y el influyente rotativo Le Monde habló de "un verdadero electroshock político".

Pero más allá de que los expertos coinciden en que es improbable que Francia vaya a precipitarse por la pendiente, la oposición aprovechó el momento para cargar contra el mandatario francés y debilitarlo aún más, cuando falta sólo un mes para que defina su candidatura para buscar la reelección.

El rival de Sarkozy para las elecciones de abril, el candidato socialista a la presidencia de Francia, François Hollande, lo atacó duramente, y dijo que las que habían sido degradadas no fueron las políticas de Francia, sino las de Sarkozy.

"Es una política la que ha sido degradada, no Francia", afirmó Hollande, líder en los sondeos de opinión, que además calificó la degradación de la nota financiera de "grave" y cuestionó la falta "de coherencia, constancia y sobre todo de resultados" del presidente saliente.

"Nicolas Sarkozy hizo de la conservación de la AAA un objeto de su política e incluso una obligación para su gobierno. Es así que fueron justificados no menos de dos planes de ajuste en cuatro meses. Esta batalla, y lo lamento, se ha perdido", declaró Hollande, que le saca diez puntos de ventaja a Sarkozy. El candidato socialista añadió, además, que es malo que Francia no juegue en la misma liga que Alemania y que los franceses se vean amenazados por esas consecuencias.

Ya a fines del año pasado, y motivado por el temor a una inminente rebaja financiera, el presidente francés había puesto en marcha un último esfuerzo para salvar la nota y mantener bajos los costos de endeudamiento. Sin embargo, desde comienzos de 2012, Sarkozy volvió su atención a la reforma del financiamiento del bienestar social y a la flexibilidad laboral.

Decisión esperada

El primer ministro francés, François Fillon, intentó ayer calmar la crisis desatada en Francia y aseguró que la rebaja de la nota en un escalón era una decisión "esperada", pero que se produjo en un mal momento, aunque no debe ser ni "dramatizada" ni "subestimada".

Además, Fillon insistió en que Francia está preparada para hacerles frente a las consecuencias de la rebaja de la nota de la deuda y dijo que las medidas tomadas por el gobierno para reducir el déficit fiscal son "suficientes", aunque no descartó eventuales "ajustes" en función del crecimiento de la economía.

En una entrevista con el periódico Le Journal du Dimanche, que será publicada hoy, Fillon declaró que el gobierno francés hará todo lo posible por recuperar su calificación AAA. "Siempre es mejor tener la mejor calificación; haremos todo por recuperarla", añadió el premier.

Francia tiene una deuda en circulación de 1,3 billones de euros y emitirá hasta 178.000 millones de euros en papeles de largo y mediano plazo este año, neto de recompras, para cubrir su déficit y deuda que va a expirar. Economistas dicen que el costo de una calificación AA+ podría tener un impacto limitado en costos de cumplimiento de deuda, no obstante, dados los niveles de los rendimientos de la deuda de Francia, históricamente bajos.

Lejos de llevar calma a la UE, S&P advirtió ayer que existe un 40% de posibilidades de que la zona euro entre en recesión en 2012 y que el crecimiento negativo de los países que comparten la moneda única europea podría alcanzar el 1,5% de media.

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