Se trata del número 3 del cartel de Sinaloa
Coronel, socio clave del líder del cartel de Sinaloa, Joaquín Guzmán ("Chapo"), tenía orden de captura en Estados Unidos, que ofrecía cinco millones de dólares por información que condujera a su detención, y en México, donde se ofrecía hasta 2,3 millones de dólares de recompensa.
El líder narco murió anteanoche al enfrentarse con militares en medio de un operativo para capturarlo, en el lujoso barrio de Zapopan, en las afueras de Guadalajara, ciudad del oeste mexicano desde donde supuestamente operaba.
"«Nacho» Coronel intentó evadir la operación agrediendo a personal militar con arma de fuego, causando la muerte de un militar e hiriendo a otro más, por lo que, al repeler la agresión, falleció", dijo el subjefe operativo del Estado Mayor de la Defensa Nacional, Edgar Villegas.
Por su parte, la DEA calificó la muerte de Coronel de "golpe demoledor para la capacidad de funcionar [del cartel de Sinaloa]".
"Felicitamos al gobierno de México por su victoria en sus esfuerzos sostenidos para desmantelar los carteles de droga atacando a los más altos niveles de liderazgo", señaló en un comunicado.
Varios analistas, en tanto, consideraron ayer que el golpe propinado al cartel más poderoso de México representa un importante espaldarazo para el presidente Felipe Calderón, pese a que la violencia se haya vuelto incontenible en buena parte del país. "Políticamente, es un logro importante para Calderón, para legitimar sus políticas y desmontar esas críticas que se le han hecho", dijo Jorge Chabat, experto en seguridad del Centro de Investigación y Docencia Económica.
Coronel, de 56 años, también conocido como "el rey de las anfetaminas", fue considerado hace poco un capo en ascenso por la revista política Proceso, que lo juzgaba en condiciones de formar su propio cartel, dado que era responsable de gran parte del tráfico de metanfetaminas del cartel de Sinaloa hacia Estados Unidos.
La muerte de Coronel es el mayor golpe del gobierno mexicano contra el narcotráfico desde la muerte, el pasado diciembre, de Arturo Beltrán Leyva, jefe de la organización de los hermanos Beltrán Leyva, en un operativo de la marina.
Felipe Calderón, que se encontraba en Guadalajara para la inauguración de un estadio de fútbol, libró una guerra frontal contra el narcotráfico, que ha dejado unos 25.000 muertos desde que asumió, en 2006.
Agencias Reuters, DPA y EFE

Comentá la nota