Todo fue fríamente planeado y nada quedó librado al azar. La planificación incluyó vestirse igual que lo empleados y arribar al lugar minutos antes de la entrada de los camiones del reparto.
Llegaron en una camionera negra, que quedó estacionada a pocos metros de la entrada de la distribuidora. La lluvia de las últimas horas tornaron la calle de tierra en un lodazal, por lo que muchos vehículos optaron por no transitar ese sector que, al mediodía, se veía casi desértico.
Los delincuentes, fuertemente armados y vestidos con ropa de grafa marrón, igual a la que utilizan los empleados de la planta, ingresaron al galpón y redujeron en pocos segundos a los trabajadores que había en ese momento.
Después apelaron a la paciencia. Tenían el dato de que en ese horario ingresaban los camiones del reparto y, con ellos, la recaudación de la mañana. Así que a medida que iban llegando al galpón, los maniataban con precintos plásticos y los encerraban en una de las cámaras.
Utilizaron la misma modalidad hasta que en el espacio refrigerado quedaron encerrados 18 operarios.
Con los 80 mil pesos en su poder, los ladrones escaparon a bordo de la camioneta negra. También se llevaron los teléfonos, salvo uno que quedó en poder del último empleado encerrado.
Las dieciocho personas estuvieron encerradas dentro de la cámara refrigerada durante más de una hora. Uno de ellos pudo zafar de los precintos y avisó a la policía.
Cuando los efectivos de la Comisaría Primera llegaron al predio, hacia mucho tiempo que los cuatro ladrones se habían fugado. Fuentes policiales señalaron que los delincuentes no serían de Junín, y que por la manera de actuar serían profesionales.
Robo en “El
Perro Verde”
El domingo a la madrugada, unas ocho personas que circulaban en motos, rompieron la vidriera de la carnicería “El Perro Verde” y a pesar del sonido de la alarma, ingresaron a la misma y se llevaron unos 120 kilos de carne, dos balanzas electrónicas, una computadora nueva, 2 mil pesos en cambio, una máquina sumadora y un reloj.
Además, los delincuentes generaron destrozos en el interior del local. Ricardo Arias, propietario de la carnicería, dijo que hace dos semanas le habían roto la vidriera pero que no se habían llevado nada.
Presumiblemente lo hayan hecho para controlar cuánto tardaba la empresa de alarmas (Excel) en llegar al lugar. Como la primera vez, demoraron unos 20 minutos para arribar junto a la policía, según lo expresado por Arias.
Robo en
el Club
Rivadavia (J)
De la utilería del Club Rivadavia fue sustraída ayer a la tarde la mochila del profesor de las divisiones inferiores de la entidad Cristian Tridone.
Mientras éste se encontraba entrenando con los chicos, desconocidos ingresaron al sector de la utilería ubicada debajo de la tribuna y se apoderaron del bolso, dándose a la fuga sin ser vistos.
En la mochila, el profesor tenía todos sus documentos particulares, además de varios papeles importantes relacionados con su actividad.
Comentá la nota