Por Fernando GonzalezLe pasa (nos pasa) a las mayorías ciudadanas en estos días festivos del Mundial de Sudáfrica mientras a la Selección argentina la acompaña el triunfo. El efecto narcótico del fútbol deja en lugar de retaguardia a las malas noticias. Un escenario ideal para ciertos actores de la economía, que aprovechan la distracción social para avanzar con iniciativas que potencian el malhumor.
Es en esa instancia, precisamente, que se consolidan algunas tendencias inflacionarias empujadas por los aumentos de servicios como las expensas, la medicina prepaga, el pago de seguros o de las cocheras, que desde mañana comenzarán a registrar subas de entre el 15 y el 20%, tal como lo informa El Cronista en su edición de hoy. Son gastos que complican las finanzas de todos los sectores sociales pero que el Gobierno le imputa sólo a las clases medias y altas para ignorarlo en el polémico cálculo de la inflación que lleva adelante el Indec. Por eso, la proyección oficial del aumento del costo de vida para este año está por debajo del 10%.
Hay responsabilidad del Estado pero también hay responsabilidad empresaria y en el comercio. Los aumentos ya están llegando y ni siquiera el entusiasmo por la final del torneo que conmueve al planeta suavizará el impacto de este golpe.
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