El edificio funcionará a 6 kilómetros hacia el oeste de calle Juan Perón. Aseguran que la contaminación se reducirá en un 100%.
De acuerdo a los planes del Municipio, el plazo para que la empresa a cargo de este servicio -Ambiental Cuyo S.A- culmine la primera etapa es de seis meses. Para ese entonces, el predio en el cual funcionará el primer establecimiento de tratamiento y reciclaje de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) deberá contar con comedores destinados a los cien empleados que allí trabajen, oficinas en las que se ubicará un área de administración, sanitarios, una báscula y dos galpones con cintas transportadoras que faciliten la clasificación.
Además, la planta contará con un sector especial en el cual se depositará la materia orgánica en descomposición en celdas selladas.
Una segunda etapa, a concretarse en un año, incluirá la creación de biodigestores que permitirán crear gas. Por otro lado, se construirán hornos eficientes para la creación de energía.
"La idea es que el mismo funcionamiento de la planta se abastezca de esa energía", explicó Oscar Sandes, secretario de Medio Ambiente y Obras Públicas del Municipio. Otro aspecto que deberá cumplir la firma adjudicataria -con sede en Buenos Aires- es la forestación de todo el perímetro del terreno en el cual trabaje la planta. De acuerdo a los cálculos efectuados por los especialistas de esta comuna, los godoicruceños generan un total de 200 toneladas de basura todos los días. Esa misma cantidad, pero con el debido proceso producirá una cantidad de energía equivalente a la que consumen 400 hogares.
Desde los años ?50 hasta la actualidad, "El Pozo" se transformó en uno de los vertederos a cielo abierto más extensos de la provincia. Luego, la alternativa consistió en enterrar la materia y compactarla. En términos ambientales, el daño que genera la inadecuada disposición final de los residuos que llegan desde cada hogar consiste justamente en que el gas metano que desprenden los desechos es generador de un "efecto invernadero" que en definitiva se traduce en daños irreparables para la atmósfera.
En el suelo, la peor consecuencia es el proceso de lixiviado, por el cual los líquidos desprendidos de la materia orgánica se ?cuelan' a las napas freáticas y las contaminan. Por eso, uno de los objetivos del proyecto es intentar revertir la problemática y "lograr que el Pedemonte se cicatrice".
La calidad de vida de los habitantes de la zona, producto de la existencia de este basural, ha sido también un tema largamente criticado. Por eso, la construcción de la nueva planta es analizada como un gran avance en materia ambiental.
"El vertedero ubicado en el límite de la zona urbana de Godoy Cruz colapsó. Está en su capacidad máxima y no se puede abrir otro. Lo que se va a hacer ahora es descontaminar", aclaró Sandes y agregó que las personas que serán contratadas para trabajar en la planta tendrán la posibilidad de acceder a un sueldo en blanco y serán parte de la población más vulnerable que actualmente subsiste de la venta del material que logra recolectar dentro de "El Pozo".
El proceso para llegar a esta instancia no fue sencillo y desde que la planta comenzó a proyectarse como una necesidad urgente, pasaron ocho años (ver aparte). Ahora los plazos están cumplidos y los trabajos se han iniciado en un terreno de treinta hectáreas que se encuentra a seis kilómetros al oeste de calle la calle Juan Perón, donde actualmente se ubica el antiguo basural.
Desde la comuna aseguran que la nueva construcción no se encuentra emplazada en la zona urbana ni tampoco está rodeada de barrios. Agregan además que este proyecto cuenta con el aval de dos organismos clave: Naciones Unidas y la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación. Ambos tendrán que monitorear el correcto funcionamiento del emprendimiento.
La forma en la cual la empresa financia el proyecto consiste en el cobro de bonos verdes (que entregan organismos internacionales para fomentar proyectos sustentables) y un canon de 70 pesos que el Municipio debe abonar por tonelada de basura procesada. Luego de 20 años, la planta quedará en manos de la comuna.
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