El gobierno volvería al mercado de capitales

El objetivo sería encarar obras energéticas y también viales por el impresionante crecimiento del parque automotor.
El Gobierno argentino podría volver al mercado de capitales para colocar deuda con el objetivo de obtener fondos sólo para obras de infraestructura, dado que el kirchnerismo descarta que se necesiten recursos para reforzar la cuestión fiscal.

La idea que por esta horas maneja el ministro de Economía, Amado Boudou, es salir al mercado para buscar un doble efecto: conseguir dinero para comenzar grandes obras en un año electoral como 2011 y bajar la tasa de interés a un dígito para que las empresas puedan acceder al mercado.

En el Gobierno resuena la necesidad de mejorar el nivel de inversiones privadas dado que el elevado y acelerado crecimiento del país comenzó a mostrar algunos cuellos de botella en la industria, dado que se produce mucho más pero con la misma infraestructura.

Si bien la inversión privada cerraría el año en torno a los 18 puntos del Producto Bruto Interno, el Gobierno quiere mejorarlo y para que las grandes compañías puedan pelear tasas accesibles, el país tiene que salir a captar confianza de los inversiones y conseguir que los intereses se ubiquen por debajo del 10 por ciento y con plazos extensos.

Boudou volvió a rechazar en Washington el ofrecimiento de algunos financistas interesados en ofrecer deuda al 8,75 por ciento anual, dado que esos fondos son ofertados para que el país pueda afrontar su déficit financiero que alcanza los 7.500 millones de dólares.

El funcionario fue tajante en su respuesta a los insistentes financistas, en dos seminarios organizados en el marco de la cumbre conjunta del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, en los Estados Unidos. La propia Cristina Fernández de Kirchner y la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, aclararon en más de una oportunidad que el país seguirá en 2011 con la estrategia de usar reservas internacionales para abonar deuda externa, por lo que ese frente está cubierto.

Todos los países emergentes del mundo excepto la Argentina están colocando deuda con tasas de entre 6 y 7 por ciento y eso provoca ruidos molestos en la Casa Rosada, donde insisten en que no se entiende por qué el mercado no escucha al país, dados sus buenos números económicos post crisis.

Ante esta situación, el gobierno de Cristina podría salir a buscar entre este mes y antes de fin de año fondos para terminar grandes obras de infraestructura y comenzar con otras en 2011, un año en el que se definirá un nuevo mandato presidencial.

Si bien no fue confirmado por el Gobierno, el objetivo sería encarar obras energéticas -para evitar cortes como los de este año a la industria por el elevado consumo en los hogares- y también viales, por el impresionante crecimiento del parque automotor.

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