Al detallar los resultados de su gestión de gobierno durante el último año, la Presidenta destacó el crecimiento que colocó al país como el tercer país que más creció durante 2011 y defendió la política de importaciones -por la que recibió críticas de algunos sectores y de Uruguay- al sostener que “defender la industria nacional es poco menos que un sacrilegio”.
En su discurso, CFK aclaró que no solamente a asistió al Congreso para presidir la apertura de sesiones sino también a ofrecer el estado de situación de la Nación que ”sigue protagonizando uno de los crecimientos vigorosos económicos” más importantes “de los que se tenga memoria” y que la ubicó “después de India y China, en el tercer lugar” de los países con mayor crecimiento económico durante 2011, y el mayor PBI de Latinoamérica, según datos del FMI. “Esto no fue viento de cola, como algunos quieren afirmar”, dijo, sino producto de un modelo que ha hecho “del desarrollo de un mercado interno y el consumo popular, sus banderas”.
“Esto nos obliga a mantener e impulsar las políticas que sostengan la demanda, que en criollo significa que la gente pueda tener mayor poder adquisitivo”, argumentó, y destacó la vigencia de los sistemas de jubilación, pensión y la Asignación Universal por Hijo, que implican el 10 por ciento de la inversión social del PBI, que realiza el Estado, así como también elogió el sistema de flotación administrada que "mantuvo en equilibrio" la moneda nacional y permitió este desarrollo.
Precisó que, en el último año, “el proceso de reindustralización que colocó a las manufacturas en la porción más importantes de la producción, superando a los productos primarios y detalló que la industria creció el 25 por ciento, por sobre la construcción, que se incrementó un 7 por ciento (“hemos batido records de producción de cemento, de ladrillos y de trabajadores”) y el sector agropecuario, el 3,7 por ciento.
Además, defendió la política de importaciones -por la que recibió críticas de algunos sectores y de Uruguay- al sostener que “defender la industria nacional es poco menos que un sacrilegio”. Y para ratificarla mencionó que Argentina fue el segundo de los países del G-20 con mayor cantidad de importaciones, el 30 por ciento, debajo de la India, que llegó al 60. Esto, añadió, contradice la postura de “la mayoría proteccionista, que son adalides del libre mercado de las puertas para afuera” y cuyas importaciones “no superaron los dos dígitos”.
Asimismo, sostuvo que esto impacta en el trabajo de manera tal que el comercio internacional hace que haya “mucho transporte, porque hay mucho que transportar”. “Aquí están los números. Somos unos de los que más hemos exportado”, remarcó.

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