Damasco también se manifestó dispuesto a discutir la continuidad del presidente Bashar al Assad, pero no como una condición previa de los rebeldes. EE UU amenazó con una intervención militar si se utiliza el arsenal químico.
El gobierno sirio convocó a la oposición a un diálogo para la reconciliación del país, pero antepuso como condiciones la renuncia a la lucha armada y que la intervención exterior se abstenga de participar en el conflicto. Bajo esas circunstancias, Damasco se manifestó dispuesto a discutir la continuidad del presidente Bashar al Assad. Esas declaraciones se conocieron un día después de que el titular del ejecutivo estadounidense, Barack Obama, dijera que no descartaba una intervención militar en caso de que Siria "moviera" sus armas químicas, y al mismo tiempo que el presidente galo, François Hollande, recibía al grupo opositor Consejo Nacional Sirio (CNS). Ayer también se registraron enfrentamientos en todo el país y fuerzas opositoras denunciaron el hallazgo de unos 40 cadáveres en el sótano de un edificio ubicado en la periferia de Damasco, capital del país.
"Todo aquel que tenga un arma en sus manos, debe entregarla. De esta forma, la situación volverá a su estado natural y podremos resolver los problemas políticos", señaló el ministro de Reconciliación Nacional de Siria, Alí Haidar. "Sólo después de esto existirá un terreno abonado para sentarse en la mesa de negociaciones y lograr la reconciliación nacional", agregó. El funcionario realizó estas declaraciones tras mantener una conversación con el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov, quien le sugirió la creación de "un mecanismo para la entrega de las armas al Estado".
Lavrov también habló ante la prensa tras la reunión con Haidar y ratificó que es la "injerencia exterior (la) que impide que los propios sirios solucionen sus problemas". Sus palabras hacían alusión a las declaraciones del lunes de Obama respecto de su posible intervención militar. Una acción que también fue criticada por el Kremlin, quien advirtió a Washington que no actúe en soledad.
El viceprimer ministro de Siria, Kadri Dzhamil, reiteró que Damasco está dispuesto al diálogo, pero insistió en que la oposición no debe poner "condiciones previas", como la renuncia de Assad. "Con respecto a las dimisiones, durante el proceso negociador estamos dispuestos a abordar cualquier asunto, incluso ese. Pero dimisiones antes de que se idee el mecanismo que el pueblo sirio pueda utilizar, ¿es acaso esa una postura democrática?", inquirió.
Sus palabras no lograron recorrer a tiempo los 3000 kilómetros que separan París de Damasco o simplemente fueron ignoradas por Hollande y los miembros del CNS que se reunieron en el Palacio del Elíseo. Al menos eso se advierte de las declaraciones de los participantes al finalizar el encuentro. El presidente francés pidió la renuncia del líder sirio y el grupo opositor con sede en Turquía declaró que está estudiando "la formación de un gobierno de transición".
Mientras se acumulan las declaraciones, el territorio sirio sigue siendo un campo de batalla en toda su extensión. Ayer la oposición denunció el hallazgo de unos 40 cadáveres en un sótano de Moadamiya el Sham, en la periferia de Damasco, y aseguró que los cuerpos tenían signos de haber sido ejecutados por fuerzas oficiales. «
Efe, dpa y Ap
Periodistas muertos
Dos corresponsales extranjeros murieron en Siria en los últimos días producto de los combates en la ciudad de Alepo, denunciaron fuentes de la oposición. El lunes por la noche falleció la periodista japonesa Mika Yamamoto y ayer el camarógrafo turco Cuney Ünal. De esta forma ya suman cinco los enviados especiales que pierden la vida en Siria desde que se inició la violencia armada hace un año y medio.
Según fuerzas opositoras, Ünal recibió un disparo cuando trabajaba en las calles de Alepo, mientras que su compañero del canal árabe Al Hurra, el reportero palestino Bashar Fahmi, fue secuestrado y trasladado a una central del servicio secreto. La agencia de noticias alemana dpa, sin embargo, advirtió que no pudo contrastar con otras fuentes lo ocurrido con estos periodistas que habían llegado a Alepo sólo unas horas antes del combate.
El cadáver de la periodista japonesa, en tanto, fue trasladado hasta Turquía por el paso fronterizo de Kilis, informó la agencia de noticias turca Anadolu. Yamamoto, de 45 años, había trabajado anteriormente en zonas en conflicto como Afganistán e Irak.


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