Dicen que existen "buenas expectativas" para que presida el bloque regional.
Pero ahora, con la relación en vías de "reencauzarse" tras la sentencia de La Haya y las recientes reuniones entre Cristina Kirchner y José Mujica, Uruguay levantaría ese veto. Y el ungimiento de Kirchner es un triunfo diplomático que espera anotarse el Gobierno en la reunión de presidentes y cancilleres de los 12 países que integran la Unasur, cuyas deliberaciones tendrán lugar hoy y mañana en el hotel Sofitel La Reserva Cardales, en el kilómetro 61 de la Panamericana, en Campana.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, dijo ayer que el Gobierno tiene "buenas expectativas" tanto sobre la elección de Kirchner para presidir la Unasur, como del traslado de la sede del bloque desde Ecuador a Buenos Aires. En off de récord, en el Gobierno dan ambas cosas como un hecho.
Aún son terreno de especulaciones las causas de la insistencia por encumbrar a Kirchner en ese cargo de política exterior, rubro que nunca interesó demasiado al ex presidente. Fuentes diplomáticas admiten que el actual no es el mismo contexto de hace dos años cuando al santacruceño recién salido -formalmente porque quedó su esposa- de la Casa de Gobierno le calzaba muy propicia la titularidad de la Unasur. Se dice que hay algo de revancha personal ante Tabaré, que le bajó el pulgar. También que esa posición le dará cierto lustre a sus aspiraciones de volver a ser presidente en 2011. Ciertamente, frente a la fuerte caída doméstica de su imagen, los Kirchner parecen haber revalorizado los beneficios de la política exterior para intentar revertir esa tendencia. Con Kirchner en la Unasur, a lo que se suma la amplia agenda exterior de Cristina este año, el Gobierno busca rebatir la crítica opositora de que la Argentina está "aislada del mundo".
Esta tarde los cancilleres se reunirán para afinar detalles de la agenda, y mañana será el plenario de presidentes, con Cristina como anfitriona y el ecuatoriano Rafael Correa como presidente pro tempore del bloque.
Entre los temas que se abordarán, figura la ayuda regional a Haití por el terremoto del 12 de enero; la cooperación con Chile frente al terremoto que sufrió el 27 de febrero, y la situación en Honduras cuyo gobierno surgido tras el golpe de Estado no fue reconocido por el bloque.
Fuentes diplomáticas dijeron que hay expectativa por el debut del chileno Sebastián Piñera; desde Perú, por otra parte, el presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Diego García Sayán, opinó a la agencia Andina que la polémica nueva Ley de inmigración del estado de Arizona en los Estados Unidos, que afecta a los latinoamericanos, también será motivo de análisis por la Unasur.
Se espera que la elección de Kirchner sea "por consenso". Para eso, el uruguayo Mujica, cambiando la posición de su predecesor podría, si es que no vota a favor, al menos abstenerse para facilitar el trámite.
Tampoco está definido si Kirchner aprovechará su nuevo cargo para dejar su banca de diputado. El jefe del bloque de diputados kirchneristas, Agustín Rossi, dijo ayer que no había "incompatibilidad" si ocupa ambos sillones.








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