Los gremios estatales urgen por nuevas recomposiciones salariales. Los maestros de ATEN volverán a la carga apenas terminadas las vacaciones, y después de haberse opuesto (con éxito) a trabajar durante el receso. Todos acentúan el hecho de que mejoran los ingresos. Es una coyuntura muy difícil.
El tema no es menor, ni fácil de solucionar para el gobierno de Jorge Sapag, que vuelve a sufrir una presión -la de los sindicatos estatales- de la que no ha podido desprenderse pese a poner sobre la mesa una rica variedad de políticas coyunturales.
De todos los conflictos potenciales, el más serio vuelve a ser el docente. Los sindicalistas de ATEN acaban de desconocer el plan de recupero de clases dispuesto por el Consejo Provincial de Educación. En plenas "vacaciones" militantes, avisó este jueves que pretende un nuevo incremento salarial, en este año. Se basa en dos situaciones: una, la del conjunto de sindicatos en Argentina, que viene obteniendo incrementos salariales que oscilan en 25 por ciento y a veces superan ese porcentaje. Otra, en el incremento (relativo, pero incremento al fin) de ingresos a las arcas provinciales.
En este punto, tienen como fiscal impiadoso de las cuentas al diputado (PJ) Ariel Kogan, que mes a mes va midiendo los ingresos de la provincia y comparándolos con las estimaciones presupuestarias. Precisamente ha sido Kogan el que señaló en las últimas horas que en el primer semestre se registró el ingreso de 215 millones de pesos más que los previstos en las cuentas estimadas. Y que para fin de año, la proyección de la tendencia da unos 450 millones "extras" por sobre la estimación presupuestaria.
El aumento de ingresos de Neuquén es más que nada producto del aumento de la recaudación nacional. Es decir, proviene de la coparticipación federal de impuestos. Por regalías, es escaso el incremento, y por recaudación propia, casi nulo.
Pese a lo que indican las cifras, no parece posible exagerar el optimismo. La presión sindical tampoco es una buena noticia. Todo parece conducir a nuevos conflictos: y esto, definitivamente, es la peor noticia de todas.

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