Gobierno y UTA retoman el diálogo

Según Oscar Cruz, amedrentan a los trabajadores en las puntas de línea, para que desistan del trabajo a reglamento.
Ayer los choferes de colectivo trabajaron “a reglamento”. Las frecuencias se alargaron por el descanso de 15 minutos.

El diálogo entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y el Gobierno provincial se retomó ayer luego de una reunión entre funcionarios y el secretario del gremio, Oscar Cruz.

Hoy seguirán los encuentros con el objetivo de llegar a un acuerdo por el reclamo de horarios, frecuencias y condiciones laborales que llevan adelante los choferes y por lo cual ayer iniciaron jornadas de trabajo “a reglamento”.

Antes de restablecer el diálogo, el gremio había denunciado presiones a los choferes para que desestimen la medida. Mientras tanto, el servicio no se vio resentido y, para los usuarios, la jornada se desarrolló con normalidad.

Con los servicios de ayer se cumplimentó el recorrido a la velocidad que establece la ley, con descansos de 15 minutos en cada punta de línea y con una cantidad de pasajeros parados que no superó el número de asientos del vehículo. Dentro de este marco, Oscar Cruz, el secretario general de la UTA, había señalado a El Tribuno que “no sólo trabajamos conforme a la ley, sino que iniciamos una campaña de concientización entre los choferes y los usuarios, en lo que respecta a seguridad vial, respetar las velocidades y los descansos”.

Por otro lado, Cruz dijo que en la jornada de ayer “hubo algunos inconvenientes en el servicio porque los colectivos, al andar a 20, 40 o 60 kilómetros por hora, alargan las frecuencias. Pero el cambio en el servicio lo estamos haciendo de manera paulatina para no afectar a los usuarios y que cada uno conozca lo que va a pasar y qué es lo que reclamamos. Queremos ser trabajadores legales, trabajar ocho horas y no 24 en negro, y no podemos seguir más con planillas rígidas y permanentes”.

En este sentido Cruz, tras confirmar anoche que el diálogo se había retomado, indicó que los choferes “van a seguir con la campaña de concientización para los usuarios”, mientras avanzan en los acuerdos que permitan mantener los niveles de prestación del servicio.

Un cambio casi imperceptible

Pese a que la medida del trabajo a reglamento se comenzó a aplicar, los usuarios no notaron diferencia en el servicio y la mayoría afirmó: “Los colectivos demoran mucho siempre, así que sería raro sentir que ahora están pasando más espaciados”. Beatriz, por ejemplo, estaba esperando el colectivo 7D, que la llevaría hasta barrio Primera Junta y opinó que “las demoras son importantes, uno espera mucho tiempo el colectivo y hay que salir con buen tiempo, si no se llega tarde a todos lados”.

Por su parte, una estudiante que esperaba al 7E rumbo a Pedernera y Entre Ríos dijo que si hay una modificación en los horarios “sería un problema, porque yo ya conozco la hora que pasa mi colectivo, a las 6.45, para ir a estudiar. Si cambian no sé a qué hora voy a llegar”.

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