Se espera que tome la misma medida para carnes enfriadas y congeladas, que explican el grueso de la exportación. Eximió a los frigoríficos de pagar aportes patronales
La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner anuncio ayer un recorte de 10 puntos a las retenciones que pesan sobre las exportaciones de carnes cocidas (termoprocesadas) desde la Argentina, tributo por el que el Gobierno recaudó $ 12,5 millones el año pasado.
En medio de una de las peores crisis en la industria frigorífica nacional, Cristina pidió a cambio a los empresarios hacer el mayor esfuerzo por mantener las fuentes de trabajo. Según datos de la Federación de la Carne que comanda José Alberto Fantini, desde 2009 se perdieron más de 8.000 puestos de trabajo y hay 2.400 empleados que cobran sus sueldos por el sistema de subsidios Repro.
Esto es un aliciente para la industria, y no queremos que se hagan los vivos, indicó Fantini a El Cronista. Los trabajadores queríamos escuchar que (la Presidenta) comprometiera a los empresarios, agregó quien fue el primer orador del acto de ayer en la Casa de Gobierno.
El principal exportador de termoprocesados desde la Argentina es el frigorífico Swift, en manos del grupo brasileño JBS, que tras deshacerse de tres plantas en el país se comprometió a sostener hasta fines de abril los sueldos de unos 70 trabajadores de su establecimiento de Venado Tuerto, Santa Fe.
Esa fábrica fue sede de la última gran protesta encabezada por Fantini, hace exactamente un mes.
La Presidenta tomó conciencia de que la industria frigorífica está en problemas, se alegró Mario Ravettino, titular del consorcio exportador ABC, afectado por los controles a las exportaciones.
Además de la reducción de las retenciones para un segmento minoritario de las exportaciones cárnicas, los empresarios frigoríficos fueron eximidos del pago de cargas patronales y beneficiados con algunas medidas operativas: lograron que los derechos de exportación se paguen con la mercadería puesta en el barco y no antes de obtener el permiso de venta al exterior (ROE). Además, se les permitirá pagar la garantía de exportación de Cuota Hilton con cada despacho, y no en forma anticipada al inicio de cada ciclo comercial. Se llevaron también el compromiso de que la Hilton será distribuida en tiempo y forma, no con las demoras que perjudicaron las entregas y generaron los incumplimientos de los últimos tres años. Por último, tanto los empresarios como los trabajadores del sector se ilusionan con lograr una reducción o eliminación de las retenciones a las exportaciones de carnes enfriadas y congeladas, que suponen el grueso de los (igualmente deprimidos) envíos nacionales de carne. Hoy, esas ventas tributan el 15% de derechos de exportación y el compromiso oficial es modificar esa alícuota en el segundo semestre del año.
La crisis de la industria frigorífica argentina se acentuó a partir de 2010, cuando uno de los mayores jugadores del mercado JBS (dueño de Swift), cerró tres plantas de faena en el país. Ese mismo año, el grupo argentino Mattievich cerró dos plantas y en 2011, la estadounidense Cargill remató sus dos plantas para dejar el negocio de la carne en la Argentina.


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