El Gobierno restituyó 106 mil hectáreas a los huarpes

El Gobierno restituyó 106 mil hectáreas a los huarpes
También expropiará 660 mil hectáreas de privados para devolverlas a sus dueños originarios.
"Este es el primer logro, luego de tantos años de pelea por lo que siempre fue nuestro", fueron las palabras de Eudes Nidas, representante de la comunidad huarpe Milcallac de Lavalle, después de que el Gobierno firmara un decreto que asegura restituir tierras lavallinas a sus propietarios originarios.

Durante el mediodía de ayer, el cuarto piso de la Casa de Gobierno se vio repleto de lavallinos que venían a presenciar el resultado de años de lucha por sus derechos, ya que se firmó un decreto que adjudicará tierras del desierto de Lavalle a sus dueños primigenios.

JUSTICIA. Cerca de 100 familias aborígenes volverán a ser propietarias de los terrenos donde sus ancestros crecieron. A su vez, este acuerdo pone fin a las continuas de amenazas e intentos de desalojo que las comunidades huarpes vivían diariamente e incentiva a que el resto de las agrupaciones aborígenes exijan sus tierras.

"Esto nos da la satisfacción de que nuestras generaciones futuras tendrán su propio lugar en el mundo", contó el descendiente huarpe Nievas.

En sintonía, Miriam Morales (42), proveniente de Lavalle, opinó: "Es un sueño para nosotros que nos devuelvan tierras que pertenecen a nuestros ancestros desde antes de la colonización. Finalmente se hizo justicia".

EL DECRETO. La deuda data del 2001, cuando la Legislatura aprobó la ley 6.920, que reconoce la preexistencia étnica y cultural del pueblo huarpe Milcallac en una porción del departamento de la Lavalle. Este territorio tienen cerca de 700 mil hectáreas, de las cuales, 106 mil eran fiscales y ahora son de la agrupación Milcallac. Las 660 mil hectáreas restantes, pertenecientes a privados, serán expropiadas para pasar a manos de la comunidad étnica lavallina.

Para ello, el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas desembolsará cerca de 2.700.000 de pesos a fin de pagar las indemnizaciones de quienes reclamen las tierras expropiadas.

LA METODOLOGÍA. Lo único que falta es realizar las escrituras, en las que, mediante el "derecho de consulta", las comunidades deberán decidir cuál será la metodología jurídica a seguir.

Dentro de la comunidad aborigen Río del Diamante de Lavalle conviven varios grupos diferentes y deben determinar bajo el nombre de cuál de ellas estarán las escrituras. "Lo único que nos queda es decidir si pondremos las escrituras a nombre de la comunidad de Río del Diamante o si se hará de forma individual con cada agrupación", explicó Nievas, quien también confirmó: "Esperaremos un tiempo prudente, ya que no queremos realizar las cosas de manera apresurada. Es la tierra que les quedará a nuestros hijos, tenemos que analizar bien todo".

VOLUNTAD POLÍTICA. Miembros de la comunidad huarpe admitieron que esta es la primera vez que hay voluntad política para brindarles herramientas que faciliten la adjudicación de las tierras.

Así lo aseveró Andrés Molina (63), descendiente de huarpes, quien vive en Laguna del Rosario, Lavalle, desde que nació: "Hace mucho que peleamos por ello. Este hecho significa abrir la puerta al diálogo con el Estado, que finalmente tiene la voluntad política para ayudarnos". Y no es para menos, con el Bicentenario encima.

En este sentido, el gobernador Celso Jaque comentó que sería "magnífico" tener la escritura para mayo, en conmemoración a los docientos años de la Revolución de Mayo.

El acto también se aprovechó para mostrar los avances en el acueducto del desierto de Lavalle.

"De 270 kilómetros de acueducto, ya se terminaron 170, y los 100 restantes están en trámite. Así, brindaremos un mejor servicio y, a su vez, el Gobierno ahorrará en camiones de agua potable", expresó el intendente de Lavalle, Roberto Righi.

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