Mientras los gremios riojanos exigen aumentos al menos un 25% para este año, la administración de Cristina Kirchner decidió armar un comité para controlar la suba de los sueldos tanto en el sector público (provincial y nacional) como privado. La intención oficial es que las paritarias cierren por debajo del 20%. Como contrapartida a la avanzada kirchnerista, el líder de la CGT, Hugo Moyano, ya le advirtió a la Casa Rosada que “el incremento de salarios se va a regir por el INDEC del supermercado”.
Aquí en La Rioja un par de gremios disidentes (SITRAPP, ATP, ATSA y UDA), ya solicitaron por lo menos un 25 por ciento de aumento para este 2012 tanto en sectores estatales como privados.
Según publicó el diario Clarín, el equipo de trabajo sería liderado por el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, con el apoyo de algunos de los ministros del Gabinete nacional como Carlos Tomada (Trabajo) y Débora Giorgi (Industria), entre otros.
La iniciativa se habría tomado luego del acuerdo que alcanzaron los gremialistas del sector aceitero, quienes obtuvieron un incremento de 25 por ciento.
Desde el sector privado, los empresarios comenzaron a advertir que la subas para este año deberían rondar entre el 18% y el 20%, pero esos guarismos recibieron el rechazo de los principales referentes sindicales, como el titular de la CGT, Hugo Moyano, quien las calificó como “vergonzosas”.
“Mucho se está hablando de la próxima discusión salarial y muchos han lanzado porcentajes que son vergonzosos”, criticó el referente Camionero.
Moyano también reiteró que “como lo hicimos en todos estos últimos años, los salarios se van a regir por el INDEC del supermercado, que no nos vengan con otra cosa”.
El mencionado matutino porteño indicó que uno de los objetivos del Gobierno es asegurarse que el promedio de los aumentos salariales no superen el 20 por ciento.
Para ello, Abal Medina comenzaría a coordinar la información de las distintas negociaciones paritarias.
En ese nuevo ámbito puesto bajo la responsabilidad del jefe de Gabinete, en línea directa con la Presidenta, se daría la palabra final desde el Gobierno, a favor o en contra, de los acuerdos salariales a los que lleguen las empresas y sindicatos.
Fuentes oficiales se apuraron a explicar al matutino que esta decisión no supone un recorte de funciones para Carlos Tomada, el ministro de Trabajo y habitual protagonista desde el Gobierno de las negociaciones con sindicatos, sino una “ampliación de la lista de actores” que deberán comprometerse en este tema.





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