Pérez pidió al Tribunal de Cuentas seguir el desempeño área por área. "Se acabaron las estadías eternas en la administración", dijo.
El día después de anunciar el congelamiento de ascensos, nombramientos y dedicaciones horarias extra en la administración pública, el mandatario confirmó un encuentro que mantuvo con el titular del Tribunal de Cuentas, Carlos Farruggia, para pedirle colaboración y el armado de un plan de control para los casi 80 mil trabajadores estatales y sus respectivas áreas de trabajo.
Aunque el organismo es el encargado de controlar los gastos públicos, Pérez le pidió celeridad, informes permanentes e incorporar reportes de calidad de trabajo ya que, según dijo, "los trabajadores se desempeñan bien pero, controlados, lo hacen mejor".
El proyecto de Pérez ha sido una constante en muchos de los últimos gobernadores y candidatos, que se ha transformado en una utopía. Muchas veces en los últimos años se escuchó hablar de asignar al Tribunal "el control de la calidad del gasto" pero, a la larga, sin tener éxito alguno. Sin embargo, Pérez aspira a ponerlo en marcha durante su gestión.
Hasta ahora, el Tribunal ha controlado la legalidad de las cuentas (por ejemplo, que cada gasto esté justificado con su respectiva factura) pero sin hacer foco en el accionar de los organismos y la eficiencia de sus empleados.
La apuesta de Pérez es que el Tribunal funcione como la Sindicatura General de la Nación (Sigen) que se encarga del control interno y de coordinar actividades orientadas a lograr que la gestión del sector público nacional alcance los objetivos del Gobierno, mediante un empleo adecuado de los recursos dentro del marco legal vigente.
"Queremos controlar la calidad de las instituciones mes a mes. Por ejemplo, si un hospital compra 300 viandas, el Tribunal tendría que ver si verdaderamente se compró esa cantidad y si llegaron a destino", ejemplificó el Gobernador.
Entre las funciones que busca Pérez para el organismo estaría el seguimiento área por área de las contrataciones y los informes de las inversiones públicas, entre otros.
El pedido del mandatario a Farruggia tiene que ver con su visión crítica respecto de las gestiones anteriores y sus aportes a incrementar el déficit año tras año: "Lo que firmamos ayer tiene que ver con una deuda que se viene contrayendo desde antes de 2001. La caja es una sola. Que se den 2.000 licencias a los docentes tiene que ver con la desidia de los funcionarios y con la falta de control", disparó Pérez.
Por más que ayer a la mañana el ex gobernador Celso Jaque se desentendió del déficit de 2 mil millones, a su sucesor le cuesta entender en qué momento se llegó a un monto de pérdida tan alto.
"La única realidad es la realidad y es que hay 2 mil millones de pesos de deuda de los que nos tenemos que hacer cargo", lanzó Pérez defendiendo así su plan de austeridad y control a través del que piensa "disminuir las incorporaciones improductivas al Estado y transparentar el funcionamiento de las áreas".
Precisamente y, ejemplificando la falta de control, el ex ministro especificó que durante una reunión que mantuvo, ayer, con inspectores de pozos de petróleo de YPF comprobó que "nadie sabe si van a invertir en 2.100 ó 3.500 pozos" pero, además, cuestionó: "No puede ser que existan sólo cinco inspectores para controlar más de 4 mil pozos petroleros".
"Se acabaron las vacaciones y las estadías eternas de los empleados públicos en la administración. Hay que trasladar la eficiencia y productividad de la provincia al Estado. Siendo una de las mejores provincias no se puede creer que exista tal déficit", confesó uno de los allegados a Pérez, quien resumió en palabras más llanas la idea del nuevo mandatario.
Pero además de la iniciativa local, Pérez viene de consultar el plan de austeridad y control con la Presidenta y su equipo como para responder a esa "sintonía fina" que desde el kirchnerismo vienen pidiendo a las provincias, que no es más que un control del gasto público que se disparó en los últimos años y obliga a algunas a hacer crudos ajustes, como Santa Cruz y Río Negro.
"Queremos estar acorde a las políticas nacionales. La Presidenta, como requisito para desendeudarnos, nos pidió la cantidad de empleados estatales. Esto es una forma de buscar la transparencia del Estado".

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