Los dirigentes gremiales que ayer por la tarde se reunieron con representantes del Gobierno provincial para tratar el conflicto de los trabajadores de Salud, se fueron con las manos vacías, decepcionados por la falta de respuestas de los funcionarios, que transmitieron que en el cónclave no se iban a referir al tema salarios.
La reunión se retrasó algunos minutos, y no dejó de llamar la atención la presencia de dirigentes del Sitrasap -el gremio de trabajadores de la Salud que espera el reconocimiento oficial-, liderados por Carlos Ortellado. El nutrido contingente se fue acomodando en derredor de la mesa y fue Araujo el que respondió a una indicación de Pedehontaá para "amontonarse" un poquito "de aquel lado". "Como en el Hospital", fue la rápida respuesta del dirigente gremial, para que se dibujaran las primeras sonrisas en un diálogo que tenía la pretensión de ser amable en procura de una solución al problema.
"Llegamos aquí porque ATE nos abrió la puerta", expresó Ortellado al ser consultado acerca de su presencia en la reunión.
Salarios no.
Más de dos horas estuvieron reunidas las partes, pero el final si bien fue también en un tono más o menos cordial no pudo disimular la desilusión de los gremialistas. "Nosotros sabíamos que no iban a querer plantear el tema salarios, pero igual trajimos nuestra propuesta", le dijo a LA ARENA Ricardo Araujo poco antes de ingresar.
Al cabo de la reunión se hizo complicado hallar la voz de las autoridades del área de Salud, pese a los reiterados intentos. Los que sí hablaron fueron los representantes de ATE y Sitrasap, que hicieron saber de su contrariedad por que no se avanzó "prácticamente nada".
"Lamentablemente de entrada Pedehontaá nos advirtió que no se iba a tocar el tema salarios, pero que en todo caso avanzáramos sobre otras cuestiones que tuvieran que ver con el sistema de salud como para superar el conflicto. Si bien no lo dijeron sería el mandato del gobernador Jorge que los salarios se consideraran en el marco de la intersindical, y que no iba a haber más del 4% ya anunciado", explicó Ortellado.
Bronca.
"Hay mucha bronca, mucha indignación de los trabajadores por las declaraciones del gobernador y también del ministro Ordóñez, y se los hicimos saber a los funcionarios", agregó otro gremialista. "Parece que en el Gobierno no se entiende que hay mucha bronca, mucha indignación, y eso quedó plasmado en la asamblea que hicimos esta tarde (por ayer), donde de apuro tuvimos que designar a quienes iban a ir a la reunión con las autoridades", ampliaron.
Insistieron en que "el estado de ánimo de la gente es ese, de mucha irritación, porque lo que gana no le alcanza. Está bien tratar todos los demás temas que tienen que ver con la Salud, pero el del salario es vital y así lo entienden los trabajadores que reclaman por la situación. Pero parece ser que en el Gobierno no hacen la misma lectura", razonaron.
Para hoy a las 10 está prevista una asamblea en el Hospital Lucio Molas, donde se anuncia la presencia en apoyo de algunas comisiones vecinales, y que también en la oportunidad se hará una radio abierta.
Ortellado señaló que en la reunión se le pidió a las autoridades de Salud "por lo menos abrir un espacio de debate para el tema salarial, pero ni a eso accedieron. La verdad, nos fuimos como cuando llegamos, con las manos vacías".
Después del cónclave los gremialistas estuvieron debatiendo en una céntrica confitería acerca de los pasos a seguir, y todo indica que la reunión de ayer fue en vano.
Anestesistas.
Por otra parte los cinco anestesistas del Hospital Lucio Molas persistieron con su postura de trabajar sólo en casos de urgencia y en permanecer en sus lugares de trabajo, pero sin acceder a prestar servicios en operaciones quirúrgicas programadas.
Ayer mantuvieron una reunión con el subsecretario Darío Balsa, y convinieron en lograr un diálogo con el ministro Luis Ordóñez para ver de qué manera se podría zanjar la situación que hoy los mantiene en un estado de alerta.
"Ahora hablan de salarios y no de política de salud"
El gobernador no quiso opinar sobre la determinación de los anestesistas del Lucio Molas de no realizar intervenciones quirúrgicas hasta tanto no tuvieran una información oficial sobre el alcance del decreto que les impone turnos y guardias a los profesionales. "No puedo opinar porque no sé qué ocurre", se excusó Jorge.
Antes de ingresar a la Fundación Banco Pampa, donde ayer se reunió con los intendentes en el marco de la Comisión de Descentralización, Jorge destacó como trascendente el encuentro que el lunes mantuvo con directivos y profesionales del hospital Gobernador Centeno, de General Pico. "Estuve con la señora de Telerman, conversando", resaltó en alusión a la dirigente de ATE de esa localidad.
"Fue una reunión muy productiva", expresó el mandatario provincial.
No desechó la posibilidad de que también visite al Lucio Molas, aunque recordó que hace un mes estuvo reunido con sus autoridades y jefes de sector, pero en la Casa de Gobierno. "En cualquier momento puedo ir", dijo.
Jorge cuestionó, de la parte laboral en conflicto, "el cambio de rumbo, ahora hablan del tema salarial y no de la política de salud. Recorrí los hospitales y hay cosas que hacer, pero es algo dinámico".
"Hay cosas que tocar en la administración hospitalaria, aspectos que hacen a cambios o mantenimiento de equipos. Ayer (en General Pico) todo lo que pidieron dije que sí, pero en Pico el cambio de equipos no alcanza el millón y medio de pesos; por supuesto, se están haciendo obras por más de cinco millones".
"No veo que falten cosas claves o importantes; hay 25 millones de pesos presupuestados para obras en hospitales. Lógicamente, los hospitales atienden a la gente y crecen las demandas. En General Acha está lo de la farmacia, cosas así que están alcance (del estado provincial)", sostuvo el gobernador Jorge.
Fondos nacionales.
Se le preguntó al mandatario provincial por el incremento de los fondos nacionales girados a La Pampa en los tres primeros meses del año. "Calculamos para este año el 14 por ciento de incremento en los impuestos nacionales y provinciales, y con eso tenemos previsto un déficit de 120 millones de pesos. (Los ingresos nacionales) aumentaron el 20, 20 y 30 por ciento (de enero a marzo) y los provinciales están palo y palo con los del año pasado.
-¿Con esta diferencia se salvaría el déficit?
-No, todavía no. Ojalá.
-¿Y los 450 millones que adeuda la Nación, por fondos provinciales adelantados para obras financiadas por el gobierno central?
-Estamos tramitándolos centímetro a centímetro, no necesitás recordármelo.
-Usted hace rato que viene diciendo que llegan.
-No, no digo que estén.
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