Representa un salto del 8,7% en el gasto previsto para este año; se haría con un DNU
Esta ampliación, como viene ocurriendo en los últimos años, se haría mediante un decreto de necesidad y urgencia (DNU), que se dictaría tras los comicios. La estimación fue realizada por la Oficina Nacional de Presupuesto y consta en el mensaje del proyecto de ley de gastos y recursos enviado al Congreso , según un informe de la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP) sobre la actualización de esos gastos.
Fuentes vinculadas al Gobierno confirmaron a LA NACION que se reforzará el presupuesto "en más de US$ 8000 millones para cubrir faltantes". Consultado por este diario, el vocero del ministro de Economía, Amado Boudou, aseguró no tener esa información. Ni la confirmó ni la negó.
La oposición acusa al Gobierno de subestimar los ingresos fiscales todos los años para no incluirlos en el presupuesto y así poder asignar los recursos excedentes en forma discrecional y mediante un DNU, sin que el Congreso ejerza su función de control.
Una vez más, el presupuesto se quedó corto en un contexto de un año electoral marcado por la inflación, los aumentos salariales, de haberes jubilatorios y de planes sociales como la Asignación Universal por Hijo; también incidieron las millonarias incorporaciones de masa salarial de personal contratado y el aumento de los subsidios a los combustibles, la energía eléctrica y el transporte.
Por ese motivo, con los ingresos excedentes se ampliará el gasto vigente en 34.014 millones de pesos.
Para prevenir el año próximo las "mayores transferencias corrientes (subsidios) a las empresas de los sectores energético y transporte", el Gobierno analiza una suba de tarifas para aliviar el impacto fiscal de los mayores costos en la energía eléctrica, el gas y el transporte. "El tema energético es de máxima preocupación en el Gobierno", ratificaron en la Casa Rosada.
Desde el punto de vista administrativo, esos refuerzos darán lugar a modificaciones mediante un DNU de las autorizaciones para gastar en lo que resta del año. El detalle comparativo de ASAP entre el presupuesto vigente y el probable cierre de 2011 es el siguiente:
En remuneraciones, el gasto pasará de 43.478 millones a 47.481 millones, con un salto de 4003 millones, un 9,2%. En Prestaciones de la Seguridad Social (jubilaciones, AUH, asignaciones familiares) de 127.635 millones se ampliará a 144.482 millones (un salto de 13,2%). En subsidios, las transferencias corrientes pasarán de 112.592 millones a 123.727 millones (9,9%).
En Bienes y Servicios se pasará de 19.000 millones a 19.665 millones, con 665 millones de suba, un 3,5%. Los gastos corrientes pasarán así de 338.887 millones a 371.538 millones, con una diferencia de 32.651 millones: un 9,6 por ciento.
En gastos de capital, el salto es de 52.406 millones a 53.769 millones, o sea 1363 millones más, un 2,6%. Ello se descompone así: Inversión Real Directa de 16.956 millones pasaría a 16.998 millones, 43 millones más, un 0,3%; en transferencias de capital hubo un salto de 35.135 millones previstos a 36.376 millones, o sea 1241 millones, un 3,5 por ciento.
La suma de gastos corrientes y de capital indica que el presupuesto aumentará de 391.293 a 425.307 millones, es decir que se agregarán 34.014 millones, un 8,7%. El proyecto de ley de presupuesto 2011, que no fue aprobado por el Congreso, preveía un gasto de 372.911 millones de pesos. Si se contempla ese piso, el salto en las erogaciones sería de 52.396 millones, un 14 por ciento.
En noviembre de 2010, el DNU ampliatorio agregó 30.254 millones de pesos, pero si se suma lo que se había asignado durante el año el salto en el gasto fue de 48.800 millones..


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