El Gobierno provincial rechazó el Servicio Cívico que promueve Cobos

Aseguran que durante la gestión del vicepresidente, su éxito fue decayendo. El ex gobernador lo defendió. Diferencia de enfoques
Con media sanción del Senado nacional, el proyecto del Servicio Cívico Voluntario (SCV) parece tener el camino casi allanado para convertirse en ley. Sin embargo, a nivel nacional, el Ejército, a través de un informe transmitido al Ministerio de Defensa, se mostró en desacuerdo con que sean utilizadas sus instalaciones, y en Mendoza, el espíritu del proyecto no coincide con el pensamiento de sus actuales responsables.

EL PROYECTO. Julio Cobos lo defiende, pero funcionarios nacionales y algunos provinciales lo critican. El domingo, el mismo vicepresidente, durante la fiesta diocesana se encargó de respaldarlo al asegurar que cuando se implementó en la provincia, durante su gestión, el programa fue exitoso, y agregó que aquellos que lo critican “falsean las cosas y las tergiversan ex profeso”.

No obstante, los números no dicen lo mismo, y según explicó el director de Promoción Social, Laboral y Educativa del Ministerio de Desarrollo Humano y encargado de implementar el programa, Ulises Moyano, el número de egresados había ido cayendo todos los años en un promedio de 33 por ciento durante la gestión de Cobos, principalmente, por el régimen disciplinario militar. Debido a ello, el Gobierno actual modificó el sistema y trasladó la responsabilidad a los municipios, que se transformaron en los nuevos actores del plan, relegando al Ejército (que también era una opción) a un destino muy poco elegido por los voluntarios.

ACTUALIDAD. Según explicó Moyano, el proyecto llevado adelante por la gestión de Cobos entre el 2005 y el 2007 y el primer año de Celso Jaque no fue malo, pero afirmó que cayó 33 por ciento la cantidad de egresados en los últimos doce meses de aplicación. De hecho, los números que se manejan hablan de que en el 2005 ingresaron a hacer el SCV en el Ejército 254 alumnos y egresaron 111; en el 2006 fueron 187 y egresaron 103; en el 2007, 262 y 137, y en el 2008 ingresaron 113 estudiantes y solamente egresaron 58.

La razón principal que expuso Moyano frente a esa caída de egresados fue el régimen disciplinario del Ejército, entre ellos, el hecho de que si uno de los jóvenes llegaba tarde no se lo dejaba ingresar y otras normas que en el ámbito castrense son comunes, pero no así en el civil. Debido a esto, Moyano explicó que actualmente no hay ningún joven en Mendoza que esté estudiando o capacitándose en el Ejército y que ya firmó un convenio con esta institución para que el año que viene se pueda hacer parte del SCV allí, pero solicitándole al mismo tiempo una mayor flexibilidad en cuanto a las medidas disciplinarias.

Asimismo, Moyano explicó que, en la actualidad, el SCV es solamente parte de un programa mayor por el cual se ha reinsertado a una gran cantidad de jóvenes. Es así que, entre los programas que expuso el funcionario, se encuentran la Asignación Universal por Hijo, que, según el Gobierno, reinsertó a 14 mil chicos al colegio, y a este le agrega los programas denominados De la Esquina a la Escuela y De la Esquina al Trabajo, por el cual se recuperó a 5.700 chicos, según Moyano. Justamente, el SCV es una de las partes de este último, junto al entrenamiento laboral.

Esto fue así a partir del 2008, cuando el Gobierno provincial decidió darle al Ejército el papel de actor secundario y traspasó la mayor responsabilidad de los programas a los municipios y organizaciones barriales. Incluso, el proyecto que obtuvo media sanción en el Senado de la Nación y que espera ser aprobado por la Cámara Baja provoca mucho ruido en Mendoza. “Nosotros queremos reincorporar, no reclutar. El nuevo proyecto está planteado desde la inseguridad, nosotros no estamos de acuerdo con que se lo mida desde ese lugar”, explicó Moyano, exponiendo la diferencia con el proyecto que defiende Cobos y que fue presentado por los mendocinos Ernesto Sanz y Laura Montero, por el puntado Adolfo Rodríguez Saá y José Pampuro.

Moyano afirmó también que el proyecto del Congreso es para jóvenes de entre 14 y 26 años, mientras que para el Gobierno provincia debería ser desde los 18 a los 26 años, ya que los que tienen menos entran en desventaja con respecto a los demás. Finalmente, el funcionario explicó que también se encuentran en desacuerdo con que la capacitación esté planteada sólo desde el Ejército, ya que el ámbito natural de los jóvenes es la escuela y su barrio. No obstante, en caso de que el proyecto sea aprobado, Moyano admitió que deberían ponerse a estudiar, pues “habría algunas modificaciones, aunque no muy grandes”, especificó el funcionario del Ministerio de Desarrollo Humano, “ya que sería una ley y habría que respetarla”.

La defensa del vice

A través de un escrito publicado en su sitio de red social de Facebook, el vicepresidente Julio Cobos salió en defensa del Servicio Cívico Voluntario y de su puesta en funcionamiento en Mendoza. Aseguró que “este programa busca reinsertar en el sistema educativo y preparar para el mundo del trabajo a miles de jóvenes y adolescentes que han abandonado los estudios y no trabajan, expuestos, así, a los peligros del alcohol, las drogas, el delito y la marginalidad”. Según expresó Cobos en el escrito, en Argentina hay “más de 700.000 chicos fuera del sistema educativo”, y agregó que “estudios universitarios revelan que uno de cada cuatro chicos de 18 a 24 años no tiene el secundario completo. Otros demuestran que las posibilidades de salir de la pobreza y la exclusión aumentan en forma proporcional al nivel educativo alcanzado”. “Por otra parte, existe una relación directa entre el trabajo y la instrucción; educar a nuestros jóvenes es darles herramientas para desenvolverse en el mundo laboral y mejorar así la calidad de vida”, agrega. Asimismo, el vicepresidente asegura que el “Servicio Cívico Voluntario ofrece terminalidad educativa en nivel primario y secundario, capacitación en oficios y educación en valores; fomenta la cultura del esfuerzo y el trabajo, la solidaridad y el respeto y promueve la movilidad social ascendente. El objetivo es la aplicación de un sistema de educación complementario e incluyente. Para poder brindar una mejor capacitación en oficios, primero debe existir una sólida formación básica en ciencias, matemática y lenguas”. Finalmente, Cobos habló de la experiencia mendocina y explicó que su gestión demostró que pudieron “trabajar juntos el Gobierno nacional y el provincial, Fuerzas Armadas, universidades, profesionales independientes y empresarios en la inserción laboral”, y aseveró: “Algunas voces cuestionan el rol de las Fuerzas Armadas y aseguran que no están preparadas para participar en esta experiencia. Hay que perder el miedo a la apertura de las instituciones y abrirlas a la sociedad, dejando de lado ideas conservadoras, con un espíritu más progresista. Las instituciones, como las personas, deben adaptarse a los nuevos tiempos y a las necesidades de la República”.

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