El gobierno provincial frena el proyecto de reforma constitucional

El gobierno provincial frena el proyecto de reforma constitucional
El vicegobernador Ciurca aseguró que "no hay un tiempo determinado" para que se vote la modificación de la Constitución. Así, el oficialismo estiró su objetivo de hacer el referéndum junto con las legislativas de 2013.
Entender los tiempos políticos y sociales es una de las prioridades de un gobierno. Después de dar entidad a los reclamos del 8N, el vicegobernador, Carlos Ciurca, estiró los plazos de la modificación de la Constitución hasta nuevo aviso.

Al llegar de Buenos Aires, el Vice pidió que se tenga en claro que "no hay un tiempo determinado para la reforma. No vamos a forzar votaciones". La declaración contrasta con las intenciones que manifestaba el propio Gobierno hasta hace poco, cuando se planteaba someter a votación la iniciativa en las legislativas del año que viene.

El proyecto de reforma constitucional es la principal bandera del Gobierno e incluso estimuló la división de la oposición para conseguir los votos para su tratamiento en las dos Cámaras. Sin embargo, después de la protesta que movilizó a 25 mil personas en la provincia, Ciurca le puso paños fríos y la oposición, a través de un documento que firman los presidentes partidarios, salió a pedir al PJ que archive la idea.

Si tiene los votos en el Senado, ¿por qué no tratan el proyecto?, preguntó Los Andes y Ciurca, que está a cargo de la Gobernación por el viaje de Francisco Pérez a China, contestó: "No. No la vamos a tratar porque me demuestran, aun los apartidarios, que no hay conocimiento en la sociedad mendocina. Aún no hay madurez".

De esta manera, el Gobierno salió a demostrar prudencia y a poner el pie en el freno en el tema. De hecho, el Vicegobernador, quien se mostró autocrítico después de los reclamos del 13 de setiembre y también del jueves último, aseguró: "Reconozco que hay desconocimiento. No se ha podido difundir. Ya en la elección del año pasado fracasó el referéndum del artículo 221 porque la gente no sabía qué se votaba".

Aunque todo indica que el oficialismo tiene los votos en el Senado (después de la señal que dio el senador radical Guillermo Simón al desconocer la decisión de su partido de votar en contra), Ciurca no dará un paso para tratarla y dejó en claro que la intención no es forzar votaciones legislativas para aprobar la necesidad de la reforma ni que se haga sí o sí el referéndum el año que viene en las elecciones legislativas.

Esta posición se contrapone a la que venía sosteniendo todo el oficialismo en privado y que en agosto último (antes de terminar el proyecto) el ministro de Trabajo, Justicia y Gobierno, Félix González, expusiera públicamente. Entonces dijo que el plan oficial era que "en las elecciones legislativas de 2013 se realice el referéndum por el sí o el no a la reforma, e inmediatamente o a más tardar en febrero de 2014 (si los mendocinos optaban por la afirmativa) convocar a elecciones para los constituyentes".

Ahora, el objetivo peronista es avanzar en otros puntos que hacen, por ejemplo, "al consenso social". ¿De qué se trata?: "Desde el encuentro en San Martín, existe un cronograma departamental para compartir contenidos con todos los sectores sociales, sean laborales, gremiales, universitarios, entre otros", explicó Ciurca, quien en referencia a los cacerolazos destacó del proyecto "los mecanismos de democracia semidirecta como la consulta popular vinculante o la revocatoria de mandato".

"Tenemos que trabajar en bajar el lenguaje constitucional a un lenguaje cotidiano", continuó el Vice para luego enfatizar: "Insisto, no hay tiempo. Hay que ir midiéndolo de acuerdo al conocimiento social y hoy nos encontramos con que no se conocen los puntos del proyecto".

Las cacerolas también llamaron a la reflexión a la oposición, quien aprovechó la coyuntura para salir a ratificar su "no" a la reforma constitucional. A través de un documento firmado por los titulares del Pro, Pablo Priore; de la Unión Cívica Radical, Alfredo Cornejo; de Unión por Todos, Graciela Pía; de la Coalición Cívica, Gustavo Gutiérrez, y Andrés Grau, del Partido Demócrata, la oposición expuso:

"El reclamo pacífico de miles de mendocinos el 8N se sintetizó en un pedido: que Francisco Pérez comience a gobernar la provincia. Una amplia demanda social que incluyó salud, educación, seguridad, vivienda y trabajo, sumada a un pedido de autonomía y defensa de los intereses de Mendoza ante la Nación, que comprendió un fuerte reclamo de una justicia independiente, del fin de la corrupción, la soberbia y el abuso de poder, sumado a las constantes mentiras, la negación del aumento de los precios y la inflación que afecta a los más desprotegidos".

El texto agrega: "En este contexto, los mendocinos también se manifestaron en contra de la re reelección de Cristina Fernández de Kirchner y la reelección de Pérez. Por 1o tanto le solicitamos al Sr. Gobernador que no pierda más el tiempo ni las energías de la gestión en intentos vanos de reformas constitucionales y priorice la solución a los problemas de los mendocinos".

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