El gobierno promete regularizar la zona de la ribera

Dos proyectos solicitan información sobre el estado de las concesiones. Aunque no fijó plazos, el director de Turismo adelantó a este medio que el Ejecutivo realizará la revisión y actualización de los cánones, cuyos montos actuales “son irrisorios”.
En menos de un mes, dos proyectos de comunicación relacionados con la zona de la ribera fueron aprobados por el Concejo Deliberante. Se trata de iniciativas impulsadas por las bancadas de la Unión Vecinal (UV) y de Unión Celeste y Blanco. Con algunas diferencias sobre los alcances, ya que el primero hace hincapié en el denominado Balneario Parque y el segundo en la zona turística en general, las propuestas buscan conocer el estado de las actuales concesiones de ese sector. Consultado por EL CIVISMO, el director de Turismo, Sebastián Miglioranza, aseguró que el Departamento Ejecutivo iniciará un proceso de normalización de esos contratos.

En los argumentos que conformaron la comunicación de la UV se recuerda que “el último llamado a licitación pública para la concesión de los locales y puestos del Balneario Parque Municipal, que en su momento fueron objeto de la ordenanza 2348/89 sancionada el 5 de junio de 1989, venció en junio del año 1996”.

En ese sentido, desde el vencimiento de las licitaciones se sucedieron diversas prórrogas, y en algunos casos las concesiones fueron efectuadas “a título gratuito”.

Según los concejales de la Unión Vecinal, la irregularidad de los contratos le generó al municipio una pérdida de ingresos del orden de los 20 millones de pesos debido a los cánones no cobrados.

Al respecto, la comunicación del bloque Unión Celeste y Blanco marca que “la falta de seguridad jurídica en la situación en que se encuentran desde hace años las concesiones de dicha zona, hace que no haya ningún tipo de inversión y un deterioro profundo”.

FUTURO

En diálogo con este bisemanario, el titular del área de Turismo habló de un plan de regularización de las concesiones, tarea que demandaría unos seis meses. Además, consideró que el gran desafío es bajar a la realidad los proyectos arquitectónicos que se presentaron el año pasado.

-¿Está de acuerdo con los concejales que consideran “abandonada” la zona ribereña?

-La cuestión de la ribera es un tema histórico, en el sentido que desde hace décadas el Balneario Municipal está en un período de abandono, eso es real. No es que está abandonado en el sentido de que no está ocupado y no se utiliza, sino que es utilizado por los peregrinos. Hay algunas áreas que están más abandonadas que otras, pero está en funcionamiento. En todo caso podemos discutir cómo está funcionando.

- Ante ese panorama, ¿qué se proyecta desde el gobierno?

- Nunca se realizó un proyecto de desarrollo del área. Se han hecho estudios aislados. En algunos casos con poca sustentabilidad en relación al desarrollo de unidades de negocios. Los proyectos pueden ser muy interesantes desde el punto de vista arquitectónico, pero se caen si no tienen una futura rentabilidad. Eso ha faltado.

En principio se va a empezar a convocar a los actuales prestadores que ocupan los puestos de la ribera para una revisión y actualización de los cánones. En muchos casos, los cánones son irrisorios, muy atrasados. En otros casos hay deudas. En poco tiempo, desde el área de Legales se va a realizar la convocatoria para iniciar un proceso de negociación. Eso, por lo menos, va a demorar unos seis meses. De manera paralela, la idea es continuar con lo que se inició el año pasado, con el llamado al concurso no vinculante. Ese proyecto, que está en el plano de las ideas, hay que volverlo sustentable. Hay una línea, que estamos evaluando para los tres kilómetros de ribera, para que no se trate sólo de un proyecto turístico, sino algo más integral, con otras áreas. Eso plantea un desarrollo integral de Luján, con el desarrollo de la industria del software, áreas de oficinas, áreas para centros de convenciones. Esas son las unidades de negocios. El proyecto ribera no se puede sostener únicamente con restaurantes, kiosquitos y cajas de santos.

- Con los actuales valores, ¿cuál es la cifra de dinero que ingresa al municipio por los alquiles y concesiones de la zona ribereña?

- Es un número mínimo. En la ribera, los cánones van de 200 pesos a 2 mil pesos. Y en algunos casos hay deudas de muchos años. Entonces estamos hablando de un ingreso que no es significativo. Por eso hay que actualizar los cánones y preparar un anteproyecto que le sirva a todas las partes, para buscar el inversor. Creo que en Luján el turismo tiene que tener un lugar privilegiado, porque si logro mayores ingresos puedo tener un hospital en condiciones y otras mejores. No es al revés.

-¿El anteproyecto contempla inversión pública o privada?

- Eso todavía no está definido, porque no podemos saltar pasos. Primero tenemos que tener un anteproyecto para que el inversor, sea público o privado, lo compre. Lo que está claro es que por la actual situación económica, el reacondicionamiento de la zona no puede resolverlo el municipio solo.

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