El gobierno advirtió ayer que "no persigue a nadie y menos a un sindicalista", al salir al cruce de las quejas públicas que planteó el jefe de la CGT, Hugo Moyano, por la detención del gremialista ferroviario Rubén Pollo Sobrero, acusado del incendio de trenes del 2 de mayo.
Sin embargo, el secretario de Derechos Humanos de la CGT, Julio Piumato, afirmó que "parece que sobre los dirigentes sindicales rige el principio de culpabilidad" y sentenció que "hay sectores que quieren avanzar sobre los derechos de los trabajadores demonizando a los sindicalistas".
El líder del sindicato de judiciales se preguntó por qué está preso Sobrero y sigue libre el cura Julio César Grassi, condenado por abuso sexual y corrupción de menores, y el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, procesado como partícipe de una asociación ilícita por espionaje.
Piumato aseveró que el suyo "es un análisis objetivo de cómo actúa buena parte de la Justicia argentina", ya que "cuando se trata de un sindicalista se lo pone esposado, encapuchado".
Respuesta. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, fue el encargado de desmentir que exista la "persecución" que el líder camionero denunció que ocurre en la Argentina.
"Lo siento, no pienso como la CGT", sostuvo en la columna que todos los lunes tiene el funcionario en el canal Telefé, al tiempo que también afirmó que "este gobierno no persiguió a nadie" y "mucho menos" a "sindicalistas".
"Lo que no vamos a hacer ante una situación particularmente delicada, en un hecho donde se está investigando una conducta reprochada, es tabicarla. Nunca lo hicimos ni lo vamos a hacer, no perseguimos a ningún sindicalista y ante situaciones como éstas si tengo que poner mi firma no me tiembla la mano", dijo.
De esta manera, el funcionario de la administración de Cristina Fernández se refirió al comunicado que la CGT emitió el sábado pasado en el que se denunció que en "la Argentina los únicos que van presos son los dirigentes sindicales" y que existe "una campaña tendiente a demonizar la actividad" gremial "sin importar el color político de los perseguidos".
"Nadie puede decir que este gobierno haya perseguido a nadie, ni siquiera aquellos que fueron responsables de genocidio o de los delitos de lesa humanidad, lo que se ha hecho con ellos fue buscar justicia, nunca venganza", indicó Fernández.
Añadió: "Nunca he renegado de mi amistad personal con Hugo Moyano y la CGT es la columna vertebral del movimiento al que yo pertenezco, pero yo no digo amén a todo, yo digo amén a lo que yo creo que debo decir amén. Y en este caso no estoy de acuerdo, primero porque este gobierno no persiguió a nadie y buscó justicia en cada uno de los lugares que tuvo que buscarla".
Demonios. En tanto, el jefe del gremio de peones rurales, Gerónimo Venegas, aseguró que "desde el gobierno ha habido una campaña demonizando en todo sentido a las organizaciones gremiales" y señaló que "la CGT ha sostenido a este gobierno durante ocho años y ahora quieren avanzar sobre Moyano o sobre muchos dirigentes que no se subordinen a ellos".
"Está más que visto que el gobierno se lo quiere sacar de encima a Moyano", afirmó Venegas, quien apoya a Eduardo Duhalde en las elecciones presidenciales de octubre.
Por su parte, el secretario general de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) oficialista, Hugo Yasky, consideró ayer que el juez Juan Manuel Yalj "obró de mala leche" al ordenar el viernes la detención del sindicalista ferroviario, pero cuestionó la "defensa corporativa" de los jefes sindicales.
El "Pollo"
El delegado ferroviario Rubén Pollo Sobrero rechazó ayer las acusaciones en su contra por la quema de vagones del ferrocarril Sarmiento, negó la hipótesis de un sabotaje y culpó a la empresa TBA por falta de mantenimiento, lo que sembró interrogantes en el juez de la causa, quien admitió que, entre otros puntos, también debe determinarse el estado real de los trenes. Fuentes judiciales no descartaron la pronta liberación de Sobrero. Mientras tanto, organizaciones de izquierda realizaron ayer una marcha a la Casa Rosada para pedir la libertad del sindicalista detenido.









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