Pablo Moyano respondió con ironía y recordó la lucha de los ’90. Tomada se involucra en el conflicto.
Uno de los puentes más aceitados de la relación entre el Gobierno y el Sindicato de Camioneros y la CGT se resquebrajó ayer cuando el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, criticó los bloqueos al Correo Argentino, en el marco del conflicto con la empresa Camuzzi Gas del Sur. El funcionario le exigió al gremio de Moyano que respete la conciliación obligatoria. La respuesta llegó de parte de Pablo Moyano, hijo del líder de la CGT y a cargo del gremio: “Los trabajadores camioneros nos preguntamos si se despertó en un mal día o tomó la medicina equivocada”, dijo.
De Vido es el ministro que, hasta hace poco, era uno de los nexos del Ejecutivo más confiables para terciar con los Moyano, e incluso desde el Gobierno confiaron en sus oficios para intentar atemperar el mensaje de Hugo Moyano en Huracán. No lo consiguió.
Ahora, con el conflicto por el destino de 200 trabajadores en la Patagonia como disparador, la relación se tensó al extremo. De Vido salió temprano a descalificar los bloqueos y dijo que “la única solución posible es el diálogo constructivo en el marco de la legalidad”, mientras los bloqueos se extendían a cuatro puntos del país, que se levantaron por la tarde.
El ministro remarcó que el Correo Argentino “no tiene ningún contrato en condiciones de precarización laboral” e involucró al macrismo en sus acusaciones. “Es llamativo que se digan estas cosas ahora, ya que cuando el correo era de (Franco) Macri y se explotaba y echaba sin fundamento a los trabajadores, nadie dijo nada”, remarcó. El funcionario evaluó que detrás de los embates contra el Correo Argentino “están los privados”.
Confirmando su cercanía con el moyanismo, ATE –que lidera Pablo Micheli– cruzó a De Vido y dijo que “miente porque en el Correo Argentino hay miles de empleados que se encuentran en situación precaria”, según planteó el secretario adjunto, Hugo Godoy.
Quiebre. Desde el gremio de los Camioneros, el encargado de salir a responder a De Vido fue Pablo Moyano: “Usted parece haber perdido la memoria. ¿Recuerda quién combatió la flexibilización laboral en los ’90?”, se despachó por las redes sociales. Y le sugirió que “recuerde quién se dirigía a los trabajadores pidiéndoles que no tomaran los retiros voluntarios en Encotel, cuando miles de ellos quedaron en la calle”. El camionero también reseñó que De Vido no le solicitó a Macri el pago del canon “que nunca cobró el Estado”. Tras lo cual insistió en que “Hugo Moyano sí lo enfrentó más de una vez en sus empresas para hacer respetar al trabajador”. En el final del comunicado Moyano se refirió a la “memoria” y en otro giro de ironía apuntó que “si de memoria hablamos en este sindicato ninguno de sus dirigentes llamó a Carlos Saúl Menem para decirle que fue el mejor presidente de la historia”.
Tomada se involucra en el conflicto
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, se reunió con los sectores involucrados en el conflicto que mantienen la Federación de Camioneros y la empleadora Correo Sur por la situación laboral de 81 trabajadores.
En el marco de la conciliación obligatoria vigente desde el 19 de enero, Tomada recibió a representantes de Correo Sur y les pidió información de su contrato con Camuzzi Gas del Sur S.A.; de los servicios del personal afectado y de alguna alternativas para resolver el problema.
Como publicó BAE, desde la CGT algunos dirigentes consideran que el Correo Argentino “podría incorporar a los trabajadores” afectados por el conflicto, iniciativa que hasta el momento no prosperó. Tomada ponderó el diálogo para buscar una solución, luego de que durante la víspera el Sindicato de Camioneros bloqueara centros de distribución del Correo Argentino para pedir la reincorporación de afiliados a ese gremio. Las protestas se desarrollaron en Trelew (Chubut), Neuquén capital y las localidades bonaerenses de Esteban Echeverría y Pilar, en tanto que Camuzzi reiteró que no dejó cesante a ningún trabajador.






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