Mauricio Macri lo autorizará para responder a vencimientos de un pasivo anterior.
Según prevé la administración de Mauricio Macri, unos 300 millones irán a parar a los vencimientos de deudas previas y los otros 200 millones a obras públicas, principalmente mejoras en colegios.
Otra parte del préstamo será utilizado para retoques finales de dos estaciones de la línea B de subterráneos, dos de la A y una de la H, que serán inauguradas durante 2012.
La crisis financiera mundial y las altas tasas actuales son las principales causas del retraso en la emisión del nuevo bono porteño, autorizado por la Legislatura a principios de septiembre último.
La intención de Macri es colocar el título a diez años con una tasa intermedia respecto de aquella del 12,5 por ciento anual en dólares (más dos puntos de comisión) que pagará por el Tango serie 8 emitido en abril de 2010, por unos 475 millones de dólares.
Esa deuda fue colocada en Letras del Banco Central (Lebac) y en el Banco Ciudad de Buenos Aires.
La ciudad cerrará 2011 con sus cuentas equilibradas, tras haber finalizado 2010 con un superávit de 961 millones de pesos, compuesto en parte por el nuevo endeudamiento y por la venta de las Torres Catalinas.

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