Hubo intentos concretos de conseguir un “nuevo” consenso, esta vez, dejando afuera a Sobisch, que pasó de aliado a ser nuevamente adversario. Pero no ha prosperado. Crece la posibilidad de que se presente la Lista Azul, y que la interna divida por tres ó cuatro.
Curiosamente (o no tanto) los contactos de la Lista Azul con los sectores de Luz Sapag y de José Brillo fueron argumentados en lograr un consenso contra Jorge Sobisch. El “nuevo” consenso buscó de esta manera ser un arma contra el “viejo” consenso cupular. Pero no prosperó.
El mismo día en que Jorge Sapag se reunió con intendentes partidarios, en el salón Duam, hubo una reunión entre Sapag y José Brillo. Fue antes, por la mañana. Allí Brillo habría recibido la oferta de integrar un consenso con la Lista Azul, y dejar afuera de él a Sobisch.
El diputado nacional mantuvo su posición de ir como candidato a presidir el partido, y de participar también en la próxima interna como candidato a gobernador.
Después de ese encuentro se produjo el de los intendentes, al cabo del cual se salió a hablar sobre otro intento por el consenso antes de habilitar la competencia de la Lista Azul contra el resto: ya se sabía que Brillo no se “bajaba” a ese acuerdo.
Al otro día, viernes, Sapag le dedicó algunas pocas palabras a la situación, después de la semi-inauguración que se hizo del nuevo hospital de Plottier. Allí el gobernador dijo que “no es tan sencillo” definir sobre la situación interna, porque “no son candidaturas así, que se aceptan o no se aceptan”; y definió con claridad que “está la voluntad de una de las listas, de nuestra lista, la lista Azul, con la que llegamos y ganamos la interna, de trabajar para gobernar el Movimiento Popular Neuquino”.
La situación, en este contexto, indica que no habrá paso atrás de nadie. La única que podría bajarse sería Luz Sapag, si llega a un entendimiento con su hermano.
Jorge Sobisch ya cargó con munición gruesa contra su ex aliado en el afán por el “viejo consenso”, y dijo que se había bajado por salía tercero en las encuestas, detrás de él mismo y de Brillo.
Desde el sector de Brillo se destacó esta misma circunstancia. “Sapag no sale bien en las encuestas”, aseguraron.
Si el MPN divide por tres o más en su interna partidaria por cargos de conducción, el resultado es absolutamente incierto. Sobre todo si se toma en cuenta que por lo menos tres de las listas tendrían suficiente fuerza como para competir por el primer puesto.
En cuanto a una posible y nueva dilación de las internas para unificarlas, se considera improbable. Sobre todo porque hay por lo menos dos listas que no están de acuerdo: la de Sobisch, y la de Brillo. Y una de ellas (el sector de Sobisch) tiene mayoría en la actual conducción, que es la que convocará.


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