El Gobierno ofrece cargos a la oposición en la Empresa provincial de energía

Dos de los cinco puestos en el directorio del nuevo organismo estatal serían para el radicalismo y el PD, pero los radicales dudan.
El Gobierno quiere asociar a la oposición "en todas las políticas de Estado" y por ello ha ofrecido dos de los cinco cargos del directorio de la futura Empresa provincial de energía, una iniciativa clave para Paco Pérez.

Pero la propuesta planteada por el vicegobernador Carlos Ciurca y difundida en la comisión de Hidrocarburos del Senado no tiene consenso absoluto. Los legisladores radicales que forman parte de la comisión no han dicho que no, pero el presidente del bloque, Armando Camerucci, adelantó este miércoles una opinión personal negativa, pues no cree adecuado que el partido opositor se involucre directamente en los negocios a favor del Estado que hará la empresa estatal.

"Por eso no hemos ocupado el lugar que tenemos en AYSAM", señaló Camerucci.

Los radicales, por lo menos a priori, amagan así con tomar un poco de distancia de un esquema político que podría mimetizarlos demasiado con el gobierno de Pérez y desdibujarlos como fuerza opositora.

Ocurre que la tentadora EMESA (así se denomina, al menos por ahora, a la empresa energética estatal) no representa el único ofrecimiento oficial en este sentido. En sondeos preliminares, el peronismo también ha comenzado a seducir a los radicales con un puesto en el directorio del Departamento General de Irrigación. Y la UCR está a un paso de responder que sí.

El Gobierno ya envió a la Legislatura el pliego del futuro conductor del organismo del agua, el ministro de Agrricultura José Luis Álvarez, pero deberá rellenar por lo menos tres puestos más. Todo indica que en este caso sí habrá un radical, dado que se trata de un organismo con rango constitucional en el que la UCR, institucionalmente, sí le parece adecuado participar, según precisó Camerucci.

Consensos. Más allá del tema de los dos cargos que ofrece en EMESA (uno para la primera minoría legislativa y el otro para la segunda), el presidente de la comisión de Hidrocarburos, Fernando Simón, rescató el consenso que se está alcanzando con la oposición en otros puntos. "Nadie discute que la ley hay que sacarla y es prioritaria", afirmó el legislador.

Según Simón, el lunes post vendimia comenzará el tratamiento fino del proyecto que el PJ quiere sacar en tres meses y que toma como base un proyecto algo más viejo que el que elaboró el gobierno de Celso Jaque y obtuvo media sanción en Diputados hace dos años.

Entre los aspectos en los que ya se han puesto de acuerdo figura el predominio del Estado provincial en el control de la compañía. Para el oficialismo el mejor modelo es una sociedad del Estado, sin participación de privados, en la que las acciones se repartirían entre el Poder Ejecutivo (90 por ciento) y los municipios (10 por ciento).

No obstante, algunos opositores prefieren la sociedad anónima, hecho que permitiría que los privados sí tengan acciones. Aunque la parte privada no podría acceder a más del 39 por ciento de la empresa.

Ojo con la minería. Otro aspecto sobre el que hay consenso es en la definición del objeto para EMESA: se ocupará pura y exclusivamente de los proyectos energéticos (petróleo, electricidad y gas), para que este debate no se mezcle con el de la minería y genere reacciones de los ambientalistas. "Queremos una empresa muy fortalecida y con consenso social. Sabemos que hay temas que merecen un debate aparte", explicó Simón.

La estructura de la nueva empresa estatal tiene casi definido un capital inicial de 5 millones de pesos, pero desde el Senado aseguran que no será un "elefante blanco" sólo pensado para acomodar empleados, sino una estructura pequeña y eficiente, con alta capacidad para meterse en el mercado energético.

Por otra parte, la empresa de energía, de aprobarse en la Legislatura, tiene su primer negocio asegurado: en la tercera ronda de licitaciones de áreas petroleras, que fue lanzada a fines del año pasado y que pone un juego más de una decena de pozos, quedó establecido que el Estado tendrá una participación del diez por ciento.

Más allá de lo económico, la colocación de un representante de EMESA en el directorio de las petroleras tiene un objetivo simbólico acorde con la "sintonía fina" K que profesa Paco Pérez. "Con un director estatal, las petroleras no van a poder hacer lo que quieran", sintetizó Simón.

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