En su visita al Chaco para compartir el 18 aniversario de Convergencia Social, el diputado nacional bonaerense Ricardo Alfonsín afirmó que el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner “empezará a pagar los costos de sus errores, especialmente por el descontrol inflacionario y por otros problemas también”.
Alfonsín visitó ayer NORTE acompañado por el diputado nacional Hugo Maldonado, el titular del comité provincial del radicalismo Víctor Zimmermann y del legislador provincial Luis Verdún, para luego partir hacia Presidencia Roque Sáenz Peña, donde lo esperaba el líder de Convergencia Social Ángel Rozas.
No se puede esconder más
“Las consecuencias de los errores del gobierno ya no se pueden disimular ni esconder más. Han cometido muchos equívocos y no hay lugar bajo la alfombra como la inflación, de la cual derivan otros problemas como las restricciones a las importaciones que no tiene nada que ver con la política comercial ni de industrialización”, argumentó.
En ese sentido sostuvo que el peso se apreció, el dólar perdió competitividad “y el gobierno decide limitar las importaciones, porque eso significan dólares que se van de la Argentina. A este tipo de cambio y la inflación a muchos les convenía importar antes que producir. Por eso se frenaron las importaciones”.
También señaló que se están padeciendo “los problemas de la energía. Ellos han negado la crisis energética. Incluso nos dijeron agoreros porque no hubo cortes masivos, claro pero porque importábamos energía. Desde 1989 no se importaba hasta que con este gobierno volvió suceder por 9.300 millones de dólares y este año por 14.000 millones”.
Por eso señaló que “las incertidumbre son crecientes porque no hay voluntad de rectificar: lo nieguen o no vamos a tener que convivir con un escenario mucho más complicado; y si actuaran seriamente, de manera responsable, muchos de los errores cometidos podrían ser rectificados y afrontar estos cambios sin demasiados sobresaltos”.
El legislador apuntó que el efecto en la economía ya se siente “porque la falta de inversiones afecta el empleo, falta un clima de confianza y eso se ve porque los capitales están yendo a otros países de la región: Colombia, Perú, Chile, Uruguay, México o Brasil. Acá se invierte menos por falta de confianza”.
“Hay problemas con los sindicatos porque quieren que los salarios estén por debajo de la inflación. Ellos creían que no iban a tener problemas. Insisten en no aumentar el mínimo no imponible. Estoy trabajando en un proyecto de ley de Impuesto a las Ganancias, haciéndolo más progresivo. El que recibe un aumento salarial, lo pierde”, señaló.






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