Sería inminente otro anuncio de la administración K en relación a una nueva quita de subsidios que abarcaría a clientes residenciales que consumen más de 1.000 kW
En un país con una inflación real que, según los especialistas más destacados, se encuentra en torno al 25% anual, la quita de subsidios es como echarle más nafta al fuego. Por ejemplo, en los últimos años, a partir del furor del consumo, hubo una venta masiva de equipos de aire acondicionado que no sólo fueron adquiridos por los sectores más acomodados, sino también por familias de clase media y media baja, que lograron comprarlo a partir de los planes en cuotas. Como existían tarifas subsidiadas, una persona que durante el verano usaba el artefacto durante ocho horas diarias pagaba $ 42 mensuales en promedio; ahora, en caso de no recibir subsidios, va a empezar a pagar al menos $ 100.
Eso no es todo. Desde organismos de defensa del consumidor vienen alertando que, además de la quita de subsidios, hay una resolución de la Secretaría de Energía que habilitaría nuevos incrementos tarifarios.
“Nosotros, primero que nada, decimos que para abrir el registro la gente tiene que tener toda la información. Y hoy no tiene toda la información, porque todavía se están definiendo algunos cuadros tarifarios que la gente no sabe. Por ejemplo, el cuadro tarifario eléctrico, que se está aplicando para determinar el monto del subsidio, está por ser modificado. Tal vez aparezca mañana (por hoy) en el Boletín Oficial la modificación, que se produce por efecto del aumento del precio estacional del megavatio”, dijo a Hoy el titular de Defensa de Usuarios y Consumidores (Deuco), Pedro Bussetti. Y agregó: “Salió una resolución en junio de este año que aumentó el precio del megavatio a $ 161. En función del aumento del megavatio se determinó el cuadro tarifario sin subsidio. Y hace quince días, se acabó de modificar el precio del megavatio a un promedio de $ 245. Entonces se va a producir una modificación del cuadro tarifario sin subsidio, aumentando las tarifas”.
En este contexto, el Gobierno podría anunciar en las próximas horas recortes de subsidios a una mayor cantidad de usuarios del área metropolitana de los servicios de agua, luz y gas, debido a la escasa adhesión de renuncias voluntarias.
La ampliación de las zonas de recorte de subsidios a estos servicios comenzará a tener efecto a partir del 1º de enero próximo y apunta a incorporar a los barrios de más alto valor venal de los inmuebles. La decisión apuntaría no sólo a eliminar los beneficios en barrios de la Capital Federal, sino también a aquellos del Conurbano, y también podría alcanzar al Gran La Plata.
La reticencia a la renuncia voluntaria a los subsidios viene apoyada en el impacto que tendrá en los bolsillos la adecuación tarifaria. No sólo por el blanqueo tarifario que estará a cargo del usuario, sino también por la enorme incidencia que tiene la carga fiscal en las facturas de estos servicios. En el caso de la electricidad, el peso fiscal ronda el 45 por ciento, entre impuestos nacionales, provinciales y otras cargas, lo cual convierte al Estado en socio del blanqueo tarifario.
Los números de los nuevos aumentos que se vienen
“Un usuario que consume entre 651 y 800 kilovatios bimestrales, sea R1 o R2, paga el kilovatio a 4,50 centavos. Con el cuadro tarifario sin subsidio, que aparece en la boleta, pagaría 28,10 centavos. Entonces, si el usuario dejara de percibir el subsidio hoy, en vez de 4,50, pagaría 28,10 centavos, un aumento del 520% en su factura de energía eléctrica”, afirmó Bussetti, titular de Deuco.
Y remarcó: “Pero además, ese valor de 28,10 centavos está siendo modificado, de acuerdo a lo que nos informaron la semana pasada en la reunión con los directivos del ENRE, en un 40%. Por lo tanto, si ese valor se aumenta en un 40%, el kilovatio, de 28,10 pasaría a costar 40 centavos. Sería un aumento del 830%”.
“Tiene que pensar mucho el usuario, tiene que saber. Tiene que estar informado, y no lo está, sobre cómo le va a venir el precio, lo que va a pagar por servicios públicos”, concluyó.
Usuarios en problemas
De acuerdo con algunos cálculos preliminares de las empresas, los usuarios más afectados serán los que se encuentren comprendidos en la categoría R2, tanto de consumos de electricidad como de gas. Dentro de esta categoría estarían incluidos numerosos usuarios de Capital Federal, del Gran Buenos Aires y de La Plata, por lo que el corte por zona quedaría virtualmente desactualizado.
El problema se presenta para aquellos usuarios que consumen, en el caso de electricidad, más de 1.000 kW. En La Plata, el promedio de consumo se encuentra entre los 600 y 700 kW. Por ello, la nueva quita de subsidios afectaría a hogares de cuatro o cinco ambientes, que suelen tener más de un aire acondicionado y otros artefactos eléctricos. Pero desde distintas organizaciones de defensa del consumidor también alertan que podría alcanzar a sectores que no cuentan con servicio de agua de red y que deben utilizar electricidad para acceder al agua potable de pozos semisurgentes.
A cuidarse con el aire acondicionado
“La quita de subsidios va a repercutir en el bolsillo, sobre todo en lo que hace al costo que implica el uso de aire acondicionado durante una determinada cantidad de tiempo. Hay que tener mucho cuidado con los aparatos de este tipo en el momento en que se saquen los subsidios, y se deberá racionalizar el uso de los mismos, porque si no, llegarán facturaciones muy abultadas”, le dijo a Hoy Héctor Polino, titular de la ONG Consumidores Libres.
Polino también alertó que continúa vigente el Programa de Uso Racional de la Energía Eléctrica (Puree), “con los premios y castigos”. Es decir, este programa establece multas económicas para los usuarios que aumentan su consumo de gas y luz.
“Va a haber que usar racionalmente artefactos eléctricos y el gas. En verano puede suceder con los equipos de aire acondicionado y en invierno con las estufas, que pueden ser a gas o eléctricas. Y sobre todo para las familias más modestas, que viven en casas hechas de materiales de escasa calidad, y tienen más necesidad de calorías para calefaccionar los ambientes. Esto en las familias más humildes también puede agravarse, porque cuentan con aparatos de mala calidad, que consumen más”, explicó Polino.
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