La ANSES destinará el 20% de sus reservas para esos créditos
“Creemos en los créditos, pero lo que no vamos a aceptar es la usura institucionalizada”, lanzó la Presidenta al inaugurar una sede de la ANSES en la localidad bonaerense de Villa Albertina. “A partir de ahora no habrá posibilidad de que se aprovechen de los jubilados cuando solicitan un préstamo, porque el Gobierno establece reglas directas y claras”, agregó después el jefe del ente previsional, Diego Bossio.
El cobro de los préstamos que ofrecen las mutuales se aplica directamente por descuento de haber, a través de un código especial que transfiere directamente el dinero a los prestamistas, antes de que cobren los beneficiarios. Por eso no tiene riesgo de morosidad ni incobrabilidad, pese a lo cual las entidades aprovechan la vulnerabilidad de los jubilados para aplicarles tasas que los bancos sólo cobran a clientes con altísimo riesgo.
La situación, agravada por el achatamiento de la pirámide de haberes y el atraso acumulado por las jubilaciones y pensiones frente a la inflación, empezará a corregirse a partir de la publicación del decreto 246/11 en el Boletín Oficial. Los créditos ya pactados, según explicaron voceros de la ANSES, “se mantendrán como hasta ahora, porque son acuerdos entre privados y si se afectaran, habría juicios y amparos por parte de las mutuales”.
En su discurso, la Presidenta dijo que busca enfrentar “un problema que afecta a 2 millones de personas”, cerca de un tercio de los beneficiarios de jubilaciones y pensiones. Y aprovechó para anunciar algo que ni siquiera en la ANSES sabían que agregaría: que un 20% del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) del ente se destinará a “créditos para adultos mayores”.
El tope para los intereses de las mutuales se difundirá mediante una campaña de prensa que comenzará hoy con solicitadas en varios matutinos nacionales. Para los nuevos créditos, en cambio, habrá que esperar un poco más. La idea oficial es que los canalice la banca pública, pero en la ANSES estudian también que haya licitaciones específicas de líneas blandas de fondeo para que los otorguen todos los bancos, como ocurrió con los préstamos subsidiados para empresas durante la crisis de 2008-2009.
"Nosotros no hacemos socialismo con la plata de los demás, porque en la Argentina hay muchos que hacen socialismo con la plata de los demás”, apuntó además la mandataria, antes de quebrarse mientras homenajeaba al economista Iván Heyn, subsecretario de Comercio Exterior, de 34 años, hallado muerto en su habitación del hotel de Montevideo donde se alojó la delegación argentina que acudió a la cumbre del Mercosur.
Los mutualistas protestaron ayer mismo por la decisión y en el sistema financiero aún había interrogantes sobre cómo se canalizarán los nuevos créditos. Las asociaciones de consumidores, en cambio, la apoyaron.
Son 589 entidades habilitadas
De las 589 entidades habilitadas para prestar dinero a los jubilados y pensionados mediante códigos de descuento directos (entre mutuales, cooperativas, sindicatos y bancos), un 12 % concentran el 85 % del total de las operaciones. Es habitual que estén vinculadas a gremios, asociaciones de fomento o clubes, y suelen ofrecer servicios de salud, sepelio, turismo y esparcimiento, por los cuales cobran cuotas adicionales a los intereses de los créditos.
Según la ANSES, en el esquema actual, por un crédito de $2000 un jubilado devuelve en promedio $6036,20 en 30 cuotas de $213,21. El cálculo arroja un Costo Financiero Total (CFT) del 159%.
A partir de la medida anunciada ayer, el beneficiario pasará a pagar mensualmente por el mismo crédito $89,27, lo que representa una reducción del 139%.
Si se cumple el anuncio de los nuevos préstamos con dinero del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), deberían volcarse al crédito unos 40 mil millones de pesos. EL FGS cuenta con 200 mil millones.
Mutualistas culpan a los bancos por los intereses
La Federación de Mutuales de Capital Federal salió ayer al cruce de la decisión presidencial de limitar las tasas de interés que cobran a los jubilados y aseguró que “son los bancos los que fijan las tasas de interés y evalúan el riesgo crediticio del beneficiario”. El titular de la entidad, Jorge Mercado, calificó la medida como “arbitraria” y advirtió que pone en riesgo las 10 mil fuentes de trabajo directas que genera el sector.
Según afirmó Mercado mediante un comunicado, la medida “prohibe que las entidades mutuales y cooperativas financien a jubilados y pensionados de todo el país” y “pone en riesgo el sistema que brinda cobertura médica a más de 800.000 jubilados y da trabajo a 10.000 personas en forma directa”.
“El gobierno nacional y los bancos van por otra caja para financiar a las grandes empresas mientras desfinancian a los jubilados y pensionados del país”, disparó Mercado. Fue la misma crítica que se oyó de boca de la oposición: que la ANSES transferirá el negocio a la banca privada y que la diferencia para los jubilados será mínima.
Inicialmente, cuando el ente previsional empezó a estudiar el problema de las tasas usurarias que pagan los jubilados, un sector del oficialismo propuso resolverlo mediante la reforma de la Ley de Entidades Financieras, heredada de la última dictadura. Como ese proyecto de reforma se demoró en el Congreso, la ANSES avanzó con el tope a las tasas.
Los mutualistas también denunciaron que 20 días atrás, la ANSES “decidió dar de baja la página de internet a través de la cual las mutuales canalizan sus trámites”. En el ente lo negaron.


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