El gobierno provincial anunció ayer la intervención del Frigorífico Toba, de Puerto Tirol, y el retiro de la planta de la empresa santafesina Friar.
“Es decisión y voluntad del gobierno establecer un mecanismo de administración del Frigorífico Toba”, indicó el mandatario. Explicó luego que la planta ubicada en Puerto Tirol estaba administrada por la empresa Friar (que la alquilaba). “Hemos hablado con sus autoridades porque los trabajadores están cobrando solamente la garantía horaria desde hace meses”, subrayó Capitanich.
Dijo en ese orden que el Estado sustituirá a la compañía y ésta se hará cargo de la indemnización de los trabajadores. “La empresa se retira de la producción y nosotros ingresamos con un plan de producción”, precisó. “Nos gustaría tener empresarios que tengan innovación, dinámica y la capacidad para hacer procesos de transformación de esta naturaleza, pero ahora creemos que el rol del Estado pondrá a todos los actores en un pie de igualdad para trabajar en una solución”, subrayó.
La determinación del gobierno es resultado de los reclamos reiterados de los trabajadores, quienes desde noviembre pasado cobran sólo el monto correspondiente a la garantía horaria (unos 2.000 pesos) y solicitaron a las autoridades poner en funcionamiento la planta para generar volúmenes de producción y así poder percibir el salario de convenio estipulado por la convención colectiva de trabajo.
La planta según precisó Capitanich- emplea a 235 trabajadores, que a partir de esta decisión de reactivarla tendrán garantizados sus puestos laborales y el cobro de los salarios correspondientes. El anuncio fue posterior a la reunión que encabezó Capitanich en el Salón de Acuerdos y de la que participaron, además de Agostini, el subsecretario de Comercio de la provincia, Ricardo Marimón; el intendente de Puerto Tirol, Hugo Sager y dos concejales del PJ de esa localidad, Pedro Blanco y Abel Alcaraz; además de delegados del frigorífico.
El mecanismo de administración
Con el ingreso de Fidescom para administrar el Toba, el gobierno convocará a la red de distribución comercial de carne en la provincia (supermercados) y a los productores ganaderos. También a las empresas importadoras de bienes intermedios que requieren un plan de compensación por vía de exportaciones. “Les pediremos que nos ayuden a abrir nuevos mercados”, sostuvo Capitanich.
“Argentina tiene nuevas oportunidades. El ministro Yauhar (Norberto, de Agricultura), anunció recientemente que han abierto el mercado cárnico de China y otros mercados complementarios”, recordó el mandatario.
En ese contexto, dijo que la intención de la administración provincial en la planta frigorífica va más allá de garantizar el cumplimiento efectivo de la Cuota Hilton, ya que propondrán a grupos de productores organizados que faenen en el frigorífico.
Por su parte, el ministro Agostini anticipó que desde mayo se iniciará la operatoria de gerenciamiento a través del fideicomiso de Fidescom. “La situación del Toba era muy complicada: desde noviembre que Friar no faenaba y entendimos que era imperiosa una intervención del Estado que permita resguardar los puestos de trabajo y avanzar hacia una reactivación”, señaló.
Intervención justificada
“Hemos sido cautelosos y pacientes desde el punto de vista de la espera necesaria”, dijo Capitanich al referirse a la empresa que tenía a su cargo la planta frigorífica. “Advirtiendo la imposibilidad fáctica y operativa de los actuales operadores de llevar adelante un plan productivo sustentable, entendimos que el rol del Estado debe ser insustituible”, fundamentó.
Consideró más adelante que la medida permitirá “tener una planta con reinversión de utilidades”, de modo que pueda ampliarse la capacidad instalada y generar una estructura productiva de referencia para el desarrollo de toda la cadena cárnica.
Por otra parte, destacó la próxima inauguración de la planta industrial de la empresa Insuga (ubicada en el parque industrial de Puerto Tirol), que procesará subproductos de la cadena cárnica (harina de hueso y grasa bovina). En ese orden marcó la necesidad de avanzar también en el procesamiento de cueros. “Esto requiere un rol activo del Estado, asignando recursos y generando incentivos”, enfatizó finalmente.



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