El Gobierno intervino la ex Ciccone y busca su expropiación en el Congreso

En un rápido trámite, el Senado comienza mañana a debatir la estatización de la imprenta recuperada por un misterioso fondo de inversión, que vinculan con Boudou.

A seis meses de que la ex esposa de Alejandro Vandenbroele, Laura Muñoz, destapara la olla del escándalo por la ex Ciccone, una polémica que alcanza al vicepresidente Amado Boudou hasta con una imputación judicial, el Gobierno decidió ayer avanzar en la expropiación de la imprenta de billetes. Como primer paso, a través de un decreto, la Compañía de Valores Sudamericana S.A. fue intervenida y será gestionada por el ministro de Economía Hernán Lorenzino y la Presidenta de Casa de Moneda, Katya Daura, ambos cercanos al Vice. Pero, además, el Ejecutivo envió un proyecto de ley al Congreso para declarar de “utilidad pública” a la empresa. El texto de nueve artículos ingresó ayer mismo al Senado para ser tratado mañana en plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales, y de Presupuesto y Hacienda.

El oficialismo parlamentario ya adelantó que acelerará su trámite. “Vamos a tratarlo con rapidez”, anticipó el jefe del bloque de senadores K, Miguel Angel Pichetto y lo justificó: “Es un tema muy sensible la emisión de moneda”.

Mientras el expediente avanza en la Justicia (ver aparte), desde la oposición ya llovieron diversas críticas, a pesar de que varios de sus referentes ya habían reclamado la expropiación de la ex Ciccone. La UCR adelantó que apoyará la medida en el Parlamento pero, a cambio, exige saber quiénes son los actuales dueños de la imprenta, uno de los tantos misterios que rodea la recuperación de la empresa, cuya quiebra fue levantada en septiembre de 2010 con un aporte del fondo de inversión “The Old Fund”, encabezado por Vandenbroele, calificado por su ex esposa como el “testaferro” de Boudou.

Dos semanas atrás, cuando presentó el billete con el rostro de Evita, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner había lanzado un indicio sobre que esta medida, en medio de una férrea defensa a la gestión de la Casa de la Moneda, cuando llamó a “recuperar las capacidades del Estado en lo que es indelegable del Estado”. Una de ellas era la impresión del dinero. Era la primera vez que la mandataria abordaba el delicado tema. Luego del acto, Boudou evitó responder a la prensa si Ciccone imprimiría la moneda conmemorativa.

En despachos oficiales recordaban ayer que la expropiación de la imprenta “era la idea que tenía Néstor (Kirchner)”. Pero luego fue recuperada por el misterioso fondo de inversión, con aval oficial.

Los argumentos del proyecto de ley para expropiar la ex Ciccone siguen la línea trazada por la mandataria: “El Estado considera primordial continuar recuperando capacidades que son competencias indelegables e insustituibles como es la acuñación de moneda”, se afirma en el texto. Y, como en anteriores ocasiones, el kirchnerismo volvió a acusar a las políticas neoliberales, al recordar que “esta facultad había sido tercerizada en la década del 90 en detrimento de la Casa de la Moneda”.

El segundo artículo del proyecto oficial establece que el Tribunal de Tasaciones calculará “el precio de los bienes sujetos a expropiación”. Ahora bien, se agrega que el eventual monto “será pagado con la deuda” que la ex Ciccone tiene con la AFIP.

La futura valuación presagia polémica, ya que además del misterio en torno a sus dueños, también se traslada al rojo de la empresa. El organismo recaudatorio pidió la quiebra de la imprenta en 2010 por 60 millones de pesos. Pero la semana pasada, al quedar imputado en la causa, Ricardo Echegaray intentó despegarse del escándalo y precisó que se iniciaron 172 juicios de ejecución de deuda por más de $ 130 millones.

Por otra parte, el proyecto que debatirá el Congreso garantiza a “todos los trabajadores de la empresa la continuidad laboral”, a través de la Casa de la Moneda.

El debate parlamentario promete ser picante. Mientras analiza la propuesta, la oposición acusa a la Casa Rosada de “tapar” el escándalo (Ver página 4). Incluso el macrismo no dudó en calificar la expropiación como “otra estafa para los argentinos” cuya razón es “proteger” a Boudou. Desde el atril, ayer por la tarde en la Casa de Gobierno, Cristina Kirchner evitó mencionar por completo el tema.

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