El Gobierno intentará hoy frenar represalias de Brasil por las trabas a las importaciones

Rousseff quiere garantías de ingreso. El Gobierno dirá que no bloqueará compras y pedirá aumentar las ventas para reducir el déficit bilateral, de u$s 5.800 millones
La secretaria de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri, recibirá hoy a su par brasileña, Tatiana Prazeres, con el objetivo de garantizar a la administración de Dilma Rousseff que Brasil no será perjudicado por el nuevo esquema de control de importaciones que implementó el gobierno de Cristina Fernández la semana pasada.

Prazeres llega al país tras haber manifestado la “preocupación” de su país por el nuevo régimen de importaciones argentino, que requiere informar de forma anticipada qué mercadería se comprará y por qué monto, y necesita de la aprobación de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) –que implementó el sistema de ventanilla única o declaración jurada anticipada de importación (DJAI)– y la Secretaría de Comercio Interior que conduce Guillermo Moreno.

Prazeres anticipó que analizarán la “legalidad” de las disposiciones argentinas, que podrían afectar la normativa del Mercosur.

Los funcionarios argentinos insistirán ante los brasileños en que los controles al ingreso de productos no afectarán a los envíos del principal socio comercial del Mercosur. Ese es el único motivo de preocupación brasileño, luego de que su balanza comercial haya cerrado enero con un déficit de u$s 1.291 millones y que Rousseff haya dispuesto acelerar medidas de fomento a las exportaciones.

El antecedente más reciente le da la derecha al Gobierno. El jueves pasado, el titular de la poderosa Federación de Industrias del Estado de San Pablo (FIESP), Paulo Skaf, llegó al país preocupado por las nuevas trabas a las importaciones y se fue con una sonrisa, luego de mantener reuniones con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, los ministros de Economía e Industria, Hernán Lorenzino y Débora Giorgi, y la propia Paglieri. “Me dio confianza lo que se dijo. La intención no es hacer daño a las relaciones comerciales con Brasil. La conclusión es que tenemos que vender más a la Argentina, pero también tenemos que comprarles”, dijo Skaf al término de su visita.

En ese sentido, fuentes oficiales y privadas recordaron la reunión que Paglieri mantuvo el viernes con enviados paraguayos por el mismo tema. La Secretaría de Comercio Exterior intenta calmar a los funcionarios de los países del Mercosur, que en los últimos días manifestaron dudas sobre el nuevo sistema de importaciones. En declaraciones al diario La República, el presidente de Uruguay, José Mujica, bajó los decibeles al decir que las trabas comerciales “son normales, a cada rato hay dificultades, se superan y luego vuelven a aparecer” (ver recuadro).

La Argentina y Brasil discutirán sobre el creciente déficit comercial bilateral. La Argentina cerró 2011 con un rojo de u$s 5.800 millones. El Gobierno llevará a la mesa el ejemplo del sector autopartista, cuyo déficit bilateral ronda los u$s 3.700 millones, a pesar de que Brasil mantiene en el sector un déficit global de u$s 25.000 millones, según fuentes oficiales.

Ese ejemplo le dieron a Skaf, al que llevaron a recorrer la planta que Taranto tiene en Villa Elisa y le contaron las trabas que encuentran los empresarios argentinos para lograr la homologación de piezas en Brasil.

Moreno, Paglieri y compañía le dijeron al empresario que Argentina quiere mejorar la balanza bilateral vendiendo más productos y no recortando importaciones desde Brasil.

Los brasileños, en tanto, buscarán un guiño argentino para negociar un acuerdo en conjunto con México en el sector automotriz, según consigna el diario Valor. Rousseff renegocia los términos comerciales entre Brasil y México para el sector y busca aumentar la presencia de autopartes brasileñas, algo que podría convertirse en una presencia regional.

El nuevo sistema de importaciones arrojará hoy los primeros resultados concretos, ya que la AFIP deberá dar respuesta a las 3.228 solicitudes registradas el primero de mes. Se trata de un número que representa unos veinte días de actividad, indicaron los importadores, para dar cuenta de la ansiedad que había en el sector. Sus datos preliminares arrojaron que 446 declaraciones habían sido aprobadas.

La Presidenta recibió el viernes en Olivos a Moreno, Giorgi y el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray. Si bien la reunión tuvo como eje principal los créditos del Bicentenario, los funcionarios analizaron la marcha del sistema de importaciones.

Comentá la nota