Después de los bloqueos de agosto pasado por parte de productores tamberos a industrias lecheras de Santa Fe y Córdoba, el Gobierno está preparando un proyecto de ley que prevé una fuerte intervención en la actividad para que haya una "distribución equitativa" de las ganancias entre los distintos eslabones que la componen, incluida la cadena comercial.
Además de la pelea por una mejora en el precio, que entre enero y julio pasados arrojó un promedio de 1,54 pesos el litro, durante los bloqueos, los productores también pedían por una mayor participación en el precio final equivalente al litro de leche que pagan los consumidores.
Según un informe de Néstor Roulet, ex vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), en los primeros siete meses de 2012, el productor participó del 29,8% del precio pagado por los consumidores, mientras que los supermercados se quedaron con un 30,9%, y la industria, con un 24,4 por ciento. Dicho de otro modo, supermercados e industria tienen en conjunto una participación del 55,3% en el valor final. El Estado, por su parte, se lleva el 14,9% vía impuestos.
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