El gobierno de Cristina Kirchner entabló una negociación reservada con el gobernador bonaerense, Daniel Scioli , para superar la crisis financiera provincial. La Casa Rosada comenzó a exigirle un aumento impositivo sobre sectores "concentrados" o de mayores recursos a cambio de un adelanto de fondos nacionales que serviría para cancelar el pago del medio aguinaldo de los empleados provinciales en dos pagos y no en cuatro, como se anunció originalmente.
El Gobierno confirmó ayer que no le comprará los bonos Bogar 18 al Banco Provincia, tal como informó ayer LA NACION. Acto seguido, acorraló a Scioli en gestiones secretas para exigirle un aumento de impuestos a inmuebles de alto valor y a sectores del agro.
El jefe de Gabinete bonaerense, Alberto Pérez, negó oficialmente que se analice un impuestazo, pero las gestiones fueron confirmadas por altas fuentes de Balcarce 50 y en despachos importantes de La Plata.
No se precisó cuánto dinero cedería la Nación por ese ajuste tributario. "Suficiente para poder cumplir con el aguinaldo", especularon cerca de Scioli.
La Justicia sumó más presión ayer: suspendió el decreto provincial que autorizaba a desdoblar el pago del aguinaldo. Y ordenó hacerlo en una sola cuota (de lo que se informa por separado).
En este contexto se confirmó ayer que el gobernador ofrecerá la renovación de las licencias de los bingos y casas de juego bonaerenses a cambio de un canon extraordinario. Se recaudarían así entre 1000 y 2000 millones de pesos adicionales.
Scioli resolvió también aumentar el impuesto a los ingresos brutos en los pooles de siembra después de una reunión que mantuvo con la Mesa de Enlace Agropecuaria.
El ajuste tributario que el Gobierno le exige a Scioli consiste en aumentar impuestos en "sectores concentrados" de la economía y "a los que más tienen". Un ejemplo escuchado en la Casa Rosada: ajustar en los polos petroquímicos de Bahía Blanca y Dock Sud, donde están radicadas petroleras como Shell y Petrobras.
También le piden que avance en el revalúo del impuesto inmobiliario urbano sobre barrios acomodados y countries. Así la propia Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) aumentaría la recaudación por el Impuesto a los Bienes Personales al elevar el valor nominal de esas propiedades, como ocurrió con el revalúo inmobiliario rural que se sancionó hace poco más de un mes en la Legislatura provincial. El Tesoro nacional también necesita fondos.
Alberto Pérez y otros voceros de Scioli negaron a LA NACION esas negociaciones centradas en el aumento impositivo. Otras altas fuentes bonaerenses las admitieron, pero consignaron que se había ordenado total hermetismo. "Que paguemos el aguinaldo dependerá de que todo cierre", admitió un funcionario de diálogo permanente con el gobernador.
El Gobierno busca un efecto político: que Scioli se debilite electoralmente ante sectores medios y altos que no votan a Cristina Kirchner pero que sí podrían apoyarlo en las presidenciales de 2015. La Casa Rosada quiere dejarlo fuera de carrera antes de 2013 para que no pueda competir contra la lista de Cristina Kirchner en las internas del peronismo del año próximo.
COSTOS POLÍTICOS
"Scioli demoraba el revalúo inmobiliario rural para no pagar costos con el campo. La idea de Cristina es disciplinarlo: que se pelee con los que más tienen; que pague costos", dijo un funcionario nacional a LA NACION.
"Juega el papel de moderado, se diferencia del estilo crispado de Cristina y de Guillermo Moreno. ¡Y es bárbaro para esos sectores! Pero luego tenemos que mandarle nosotros los fondos para gobernar", se quejó otra fuente del kirchnerismo.
"¿Recién ahora toca a los bingos y el juego? ¿Por qué no lo hizo en mayo?", agregó. Otro kirchnerista se sinceró: "Le quieren gobernar la provincia".
El Gobierno resolvió no comprarle a Scioli los bonos Bogar 18 con los que Scioli pensaba obtener 3000 millones de pesos. La Casa Rosada argumenta que esos bonos son los activos más importantes del Banco Provincia por rentabilidad y liquidez: la Nación le paga altos montos mensuales en concepto de amortización de capital e intereses.
"Sería debilitar los activos del Bapro. No funciona", dijo un alto funcionario del equipo económico nacional. Además, confió en que si se deshiciera de ellos la provincia debería tomar deuda a tasas demasiado altas para reemplazar esos bonos.
En La Plata sólo admitieron que habrá más recortes administrativos, austeridad, podas de subsidios a maestros suplentes de colegios privados y mejoras en la recaudación por el revalúo inmobiliario. Mientras, Scioli decide si aceptará o no subir otra vez los impuestos.
LOS INTENTOS DE SALIR DEL ROJO
Mayo
El revalúo rural
Scioli presentó su proyecto para aumentar la valuación fiscal de propiedades rurales. Le costó una fuerte protesta del agro y arduas negociaciones con el kirchnerismo. Tuvo que sacar primero un decreto para destrabar la ley. Se suponía que así se garantizaría los fondos para sueldos y aguinaldos.
Junio
A la espera de un salvavidas
El gobierno provincial pensaba que la Nación le giraría 2800 millones de pesos para cubrir el pago de los sueldos y el aguinaldo de estatales. Mariotto llegó a decir que se pagaría "en tiempo y forma". Poco antes, Scioli había declarado sus aspiraciones presidenciales para 2015.
Julio
La emergencia económica
Al no recibir los fondos que pretendía, Scioli anunció el desdoblamiento de los aguinaldos estatales. Poco después dijo que intentaría sancionar una ley de emergencia económica para profundizar recortes administrativos. Pero no consiguió ningún apoyo del kirchnerismo y lo desechó.
Julio
Los impuestos
Presionado por la Justicia y por los gremios, Scioli analiza opciones para destrabar la llegada de fondos nacionales y cumplir con los aguinaldos antes de lo anunciado. La Casa Rosada exige que primero aumente impuestos a sectores de altos recursos.
BINNER RECLAMÓ POR LA COPARTICIPACIÓN
El ex gobernador de Santa Fe y líder del Frente Amplio Progresista (FAP), Hermes Binner, volvió a reclamar ayer por la coparticipación, al manifestar que "las deudas del gobierno nacional con las provincias se estiman en $ 120.000 millones". Recordó que por ley la Nación debería distribuir un 34,6% a las provincias y sólo reparte entre el 24 y el 28%", y reclamó, además, a la Presidenta que convoque al diálogo. "Es preocupante que se cierre y escuche tan poco", dijo..





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