El Gobierno, entre un optimismo mesurado y los frentes abiertos

La oxigenación de las arcas provinciales, lograda a partir de una serie de acuerdos y medidas de gestión, llevó tranquilidad al seno del Ejecutivo. Sin embargo, de cara a un año electoral no puede desatender a una oposición dispuesta a dinamitar el rédito político capitalizado, ni tampoco al frente interno.

RÍO GRANDE.- Son días en los que reina un mesurado optimismo en el Gobierno, que contrastan con las aciagas jornadas de los primeros meses de gestión. Es que la concreción de una serie gestiones realizadas a nivel nacional, sumado a medidas implementadas en el ámbito doméstico, oxigenaron las arcas provinciales. Y si bien la crisis sigue existiendo, esos logros le permiten al Gobierno contar con un horizonte de previsibilidad, algo que es considerado fundamental en el Ejecutivo para poder delinear la gestión de gobierno.

Para llegar a esto, la gobernadora Ríos concretó la firma del acuerdo por 50 millones de pesos con el Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional, y la semana que viene rubricará con la presidenta Cristina Fernández el programa de desendeudamiento de las provincias. En el primer caso los fondos serán destinados para financiar obras de infraestructura en Ushuaia y Río Grande, mecanismo por el cual el Gobierno cancelará deuda de coparticipación con los municipios "de nuestra gestión y de gestiones anteriores", dijo la mandataria. En tanto, el desendeudamiento le permitirá al Ejecutivo liberar recursos para cancelar la deuda con el IPAUSS.

Por otra parte, cabe recordar que hace aproximadamente un mes el ministro de Economía, Rubén Bahntje, había anunciado un incremento de los ingresos tanto propios como de origen nacional, los cuales se destinaron a solventar los aumentos salariales otorgados a principio de año, y a pagar al IPAUSS y a proveedores, entre otras prioridades.

Mientras tanto, el Gobierno sigue esperando que la Legislatura apruebe el Fideicomiso Austral firmado con Nación, lo que le significaría al Estado provincial el ingreso de dinero fresco para destinar a infraestructura.

De todos modos, en el Gobierno impera la cautela. Hay conciencia de que lo logrado no es poco pero que tampoco alcanza, y la decisión política es no implementar medidas que pongan en riesgo la gestión.

"Se van cerrando capítulos conflictivos en la provincia", dijo Bahntje, los cuales "eran muchos y todos se solucionaban con dinero, que es lo que faltaba". Y agregó: "Lo bueno es que los conflictos se cierran con obras, lo cual genera empleo y servicios directos a la comunidad".

Sin embargo, sobre el presupuesto para el año que viene advirtió que los poderes y organismos del Estado deberán "tener presente cuál es la bolsa de la que salen los recursos públicos" porque "cada peso que saquemos de más para algún sector es un peso de menos para otro".

"Hay que comprender que estamos todos en la misma sociedad y que las necesidades hay que priorizarlas", argumentó Bahntje, y en ese sentido manifestó que "si a cualquier ministro le preguntamos si está conforme con su presupuesto va a decir que no, pero hay que partir de la base de cuáles son los recursos".

"Hay un dato que no podemos ignorar y es que para 2011 tenemos una proyección de caída de recursos porque, por ejemplo, la tarifaria cae el 31 de octubre y hay una proyección de 150 millones de pesos menos", por lo cual "no se deberían comprometer a gastos corrientes recursos de vida acotada".

De esta manera, Bahntje apunta a enfriar las expectativas sobre posibles aumentos salariales, los que ya vienen reclamando los gremios estatales y que por su parte seguramente oficializarán poderes y entes cuando presenten sus respectivos presupuestos.

Bahntje fue claro cuando condicionó cualquier recomposición a un incremento de los ingresos, y en ese marco no solo no alcanzaron para discutir salarios en la segunda parte de 2010, sino que se proyectan a la baja para 2011.

Con pies de plomo

Mientras tanto, pensando en las elecciones 2011 no se puede soslayar que el nuevo panorama económico reposiciona al Gobierno de cara a la sociedad. El humor social en épocas electorales suele decidir la suerte de los comicios, y ese sentir suele estar atravesado por temas sensibles como la marcha de la economía, los conflictos salariales, la seguridad, entre otros. Y si bien hoy aparece como prioritario el tema seguridad a partir de la seguidilla de crímenes que se registró en Ushuaia, el oficialismo no se puede dar el lujo de desatender el resto.

Por eso, en el Gobierno está instalado el convencimiento que desde la oposición se buscará dinamitar los logros alcanzados y los que se pueden concretar. Podrá ser a través de la Legislatura, o de los gremios, o de otros sectores ligados a la oposición, o de todos juntos. Pero el convencimiento está.

Sin embargo, en la búsqueda de sustento para el proyecto de reelección de Ríos, en el oficialismo tampoco pueden menospreciar el frente interno que se profundizó a partir de la disolución del ARI a nivel nacional.

La tropa que secunda al legislador Manuel Raimbault hizo ruido desde el mismo momento en que trascendió la conformación del Partido Social Patagónico, a lo que desde la fuerza que impulsa la candidatura de Ríos se respondió con mesura y sin ánimos de ahonda en la polémica.

En ese contexto, se advierten distintas reacciones en los referentes del oficialismo disidente. Por ejemplo, Leonardo Gorbacz decidió dar un paso al costado y se alejó de la Secretaría de Medios para no generar rispideces; el senador nacional José Martínez eligió el camino del reproche mediático respecto a la candidatura de Ríos; y el ministro Bahntje dijo "estar muy lejos en la forma de construcción" del Social Patagónico, pero reafirmó su lealtad para con la gestión y dijo que no va a renunciar salvo que se lo pida la gobernadora.

En los últimos días corrió el rumor de la salida del ministro de Economía y hasta se tiraron nombres de posibles reemplazantes. Pero lo cierto es que al Gobierno no le conviene entrar en el cruce mediático que redunda en más desgaste que beneficio. Más aún si el propio Raimbault ya anticipó su respaldo a la reelección de la gobernadora.

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