Ayer hubo versiones que advertían del malestar de los policías por el salario y la nueva ley orgánica de la fuerza.
Por su parte, el ministro de Seguridad de la Provincia, Eduardo Sylvester, minimizó los rumores y sostuvo que las modificaciones en los salarios y en la nueva ley orgánica que regirá en la policía son para mejorar.
“Hasta ahora no tenemos nada concreto del paro, pero debo reiterar que ningún tipo de modificación legal que se haya propuesto a la ley ni la recomposición salarial van a perjudicar a los efectivos”, manifestó Sylvester en diálogo con El Tribuno.
El ministro de Seguridad minimizó los rumores sobre un posible acuartelamiento de los efectivos en Capital y en el interior; y sostuvo que hasta ahora no tenía ningún tipo de información al respecto.
“En este momento se inició la negociación salarial con los estamentos del Estado; la Policía está incluida y, aunque no se habla de los valores, el Ministerio de Economía está trabajando en la recomposición”, explicó el funcionario.
Hay que recordar que las fuerzas de seguridad no son parte de un proceso de negociación salarial tal como lo hace actualmente el resto de los sectores estatales, sino que es el Ejecutivo (en este caso el Ministerio de Economía) el que fijará el porcentaje de aumento en el salario.
Los cambios en la ley
El malestar en las fuerzas policiales no solo se vincula con lo salarial sino también con las modificaciones que se aprobaron en el Senado y que esperan ser promulgadas por el Ejecutivo.
Sylvester explicó, sobre los últimos cambios a la ley, que la eliminación de tres cargos: cabo 1§ y sargento 1º para suboficiales y comisario principal para el sector de oficiales, agilizará el ascenso.
“Se trata de generar mayor movilidad ascendente en la jerarquía policial”, aseguró el ministro.
Respecto de que ahora la Secretaría de Seguridad controlará los adicionales, agregó: “Es algo que actualmente la Secretaría hace y figurará en la nueva ley. No vamos a modificar el sistema de adicionales porque eso significa un ingreso para el policía ”, expresó.
Respecto al sector pasivo de la policía, un cambio que generó susceptibilidad en el ámbito policial, el ministro de Seguridad dijo: “Los jubilados de esos rangos no van a ser perjudicados”. Los efectivos que se hayan jubilado en la categoría cabo 1§ no van a dejar de cobrar porque “ese es un derecho adquirido y además lo abona la ANSeS, no la policía”. Los que estén por jubilarse y tengan esa categoría, por ejemplo, pasarán a la categoría siguiente, que es la superior.
Sensación de desprotección
El abogado y el expolicía Pablo Cardozo describió el escenario actual del personal de la fuerza de seguridad en la provincia: “El problema es de fondo. Desgraciadamente los policías han perdido un poquito la moral, pero ese no es un problema del policía, es un problema de los mandos. Al no haber mandos concretos, obviamente, los policías pierden el rumbo. Es una anomia. Los policías se sienten desprotegidos, con la moral para abajo por el tema de los sueldos. No es un personal que cuente con las condiciones para trabajar correctamente y tampoco cuentan con políticas de las cuales se sientan parte”, manifestó.
Llamado de atención
El jefe de la Policía de Salta, Marcelo Lami hizo declaraciones a los medios locales sobre el posible paro que los efectivos policiales estarían preparando en reclamo de un aumento salarial para 2013.
Dijo que es entendible el reclamo de aumento de sueldo y, seguidamente, sostuvo: “Aquellos que hablan de paro policial no han comprendido cuál es el propósito de la Policía; creo que no escuchan el mensaje de sus superiores”.
Lami continuó e hizo énfasis en que los efectivos deben cuidar la fuente laboral: “Les recomiendo a los policías que no pongan en riesgo su trabajo, no pongan en riesgo la situación de su familia con medidas que pueden ser peligrosas para su trabajo”.
Intranquilidad en Capital y en el interior
En diálogo con El Tribuno, el abogado y expolicía Pablo Cardozo, confirmó los rumores del inicio de medidas de fuerza.
“El principal malestar, obviamente, siempre será la cuestión salarial y más ahora con la modificación de la ley orgánica de la Policía. Se han suprimido grados y no hay certezas de que se vaya a poder seguir adelante con la carrera”, expresó Cardozo.
El expolicía manifestó su preocupación al resaltar que la problemática sobre las modificaciones a la ley es que “no son políticamente correctas”.
“Debiera haber políticas que vayan en consecuencia con la policía de la provincia. Hoy, no existen”, aseguró Cardozo quien comentó que el cuerpo policial ya manifestó su malestar el viernes hacia sus superiores.
“El viernes algunos policías de la central y otros del norte de la provincia manifestaron esta situación a los jefes, quienes en muchos casos se dirigieron a distintos lugares del interior para tratar de hablar con el personal”, relató.
El exintegrante de la fuerza de seguridad provincial insistió con que el panorama para el personal policial es de intranquilidad y que hay preocupación.


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