El Gobierno desestimó la denuncia contra Millán

Una denuncia hecha por integrantes de la Comisión Revisora de Cuentas del Instituto de Desarrollo Rural (IDR) ante la Legislatura y otras reparticiones públicas, sobre el mal manejo de unos $10 millones que involucra al subsecretario de Programación Agroalimentaria, Raúl Millán, quien también preside ese organismo, derivó en el pedido de una auditoría contable a la Facultad de Ciencias Económicas, que deberá ser presentada en un plazo máximo de 60 días.

Así lo consensuó ayer en una reunión el Consejo de Administración de la entidad, que además le pidió al Tribunal de Cuentas y a la Legislatura que aporten un miembro en la comisión que revisará las cuentas del IDR.

La denuncia, dada a conocer ayer por un diario local, afirma que en ese organismo, en el que se ejecutan diversos programas de investigación económica y desarrollo agropecuario, se habrían cometido irregularidades “permanentes” en diversos aspectos, pero recalca el desmanejo de $10 millones, cuando la entidad recibe un subsidio provincial de $3,7 millones.

Al ser consultado por Ciudadano, Millán informó que abrirán las cuentas del IDR para ser auditadas y vinculó las acusaciones “a cuestiones políticas”, que tendrían que ver con el funcionamiento interno del instituto. Al mismo tiempo, alegó que él no estuvo al frente de la institución hasta julio de 2009.

Efectivamente, el subsecretario preside el Consejo de Administración y el Comité Ejecutivo del IDR desde mediados del año pasado, cuando su antecesor, Pablo Gómez Riera (ex titular de la misma Subsecretaría), dejó su lugar, a partir de una remoción hecha por el gobernador Jaque, en la que también debió abandonar su cargo el entonces ministro, Guillermo Migliozzi.

La asunción de Millán al frente de los cuerpos decisores del IDR es otro de los cuestionamientos de los integrantes de la comisión que hizo la denuncia, ya que consideran inadecuada la manera en que el funcionario llegó a ese puesto.

Pero es llamativo el pedido de “reserva de identidad” que los denunciantes hicieron en el matutino colega, ya que en el sitio web oficial del IDR figuran sus nombres. Ellos son Stella Vanucci, Sebastián Baztán y Julio César Blanco.

Es conocido que Vanucci es socia, en una fundación denominada Seminare, de Juan Carlos García Zuloaga, hombre que preside además la Cámara Olivícola de Mendoza, entidad que también denunció irregularidades en el IDR.

Algunas fuentes relacionadas con este organismo focalizan en García Zuloaga el origen de las acusaciones, que también contemplan la presencia de empleados “ñoquis” en el Instituto.

El hijo del dirigente rural estuvo trabajando en esa repartición, pero fue despedido cuando asumió Millán, por lo que las fuentes relacionaron esa situación con la denuncia. /H.M.

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