Brindar el servicio de transporte público de pasajeros parece ser para el gobierno local un tema sin importancia. Con una concepción claramente liberal, al mejor estilo Domingo Cavallo o Álvaro Alsogaray, el Secretario de Gobierno Local (oriundo de la provincia de Río Negro) se refiere al tema con expresiones tales como “es inviable”, “ la gente usa la moto”, “la municipalidad no se puede hacer cargo del servicio”.
¿Es un problema para los juninenses transportarse?
¿Cómo viajan los jubilados?
¿Cómo se transportan los discapacitados?
¿Cómo hace una mamá con tres hijos que vive en la periferia de Junín para llevarlos a la escuela?
¿Cómo se transportan los pibes que van al Complejo General San Martín a tomar clases de Educación Física?
¿Cómo se transportan los trabajadores que van al Parque Industrial o al Servicio Penitenciario o al Hospital, etc.?
Seguramente, la respuesta del gobierno local será la siguiente: "Que se transporten como puedan".
¿Puede una ciudad como Junín darse el lujo de tener funcionarios que razonen de esta forma? Realmente, es lamentable.
Las ciudades modernas de la Argentina que crecen y se desarrollan con un Modelo de Inclusión Social toman al transporte como uno de los servicios esenciales para integrar a su comunidad.
Desde tiempo antes que se iniciara la gestión de Mario Meoni, la comunidad de Junín ha sido puesta a merced de las garras del mercado. La consecuencia concreta de esto es que cada ciudadano debe resolver sus problemas “como pueda”.
Algunos tenemos la suerte de tener un buen vehículo y no necesitamos del Estado; otros compraron motos nuevas y se trasladan sin problemas; otros tienen un buen ingreso y se mueven en taxis o remises. Pero un gran número de vecinos sufre terriblemente la falta del servicio de Transporte Público.
Ahora bien, ¿cómo resuelven éstos el problema? La respuesta del Gobierno local es simple “como puedan”.
Esta forma de gobernar ha llevado a miles de vecinos a movilizarse en motos y automóviles en un pésimo estado, a cargar en un pequeño ciclomotor a cuatro o más personas, o, lo peor, a condenar al aislamiento y la exclusión a miles de vecinos.
Esta situación ha transformado a la vía pública en el lugar más peligroso de nuestra ciudad. Más de cuarenta mil motos circulando, otro tanto de autos y miles de bicicletas han generado un caos difícil de revertir.
En lo que va del año, el caos de tránsito ya se llevó ocho vidas de jóvenes juninenses (más que las muertes por homicidio). Cientos de hospitalizados en los centros de salud con un costo sanitario enorme para el Estado Provincial. Pérdidas cuantiosa al sistema laboral por faltas al trabajo, innumerable cantidad de lisiados que son pensionados de por vida por invalidez por el Estado Nacional.
Además de los costos no cuantificables por ausencias al colegio los días de lluvia y frío, enfermedades ocasionadas por trasladarse en motos en invierno, contaminación sonora, etc.
Ante este tremendo problema y el inminente fracaso de la licitación, el Gobierno de Meoni (a través de su Secretario de Gobierno) sigue mintiendo al responsabilizar a la falta de subsidios, a la cultura de la moto y a la falta de responsabilidad de las empresas.
Por empezar, no es real que se haya registrado una contracción en los subsidios para el interior. Tomando como ejemplo exclusivamente los fondos destinados a empresas que operan fuera del AMBA (el subsidio se llama Compensaciones Complementarias Provinciales CCP) y el período que él menciona, en febrero de 2011 se distribuyó un total de 175 millones de pesos y en septiembre de 2011 (que es el último mes con liquidación completa) se distribuyó un total de 259 millones, es decir, casi un 50 por ciento más.
Gorer plantea el tema de la empresa que "cobró" hasta febrero, por el caso de Lafit. Hay que aclarar que esta empresa dejó de percibir subsidios por un problema exclusivamente de índole formal en la gestión ante la Secretaria de Transporte (lo cual es responsabilidad del Municipio) y no porque haya restricción o persecución política como dijeron antes.
Sería bueno e interesante que se le pregunte a Gorer cuál es la evaluación que dice que hicieron para saber cuántos fondos se necesitan (si es que se necesitan) para subsidiar un sistema de transporte, si le encargaron ese estudio o evaluación a la UNNOBA o a los organismos de Transporte de la Nación o de la Provincia, que es lo que hace la mayoría de las comunas.
Por otro lado, no conozco cuál es el nuevo presupuesto de la Municipalidad para publicidad, pero aseguraría que con ese monto sobra si se quiere "apoyar" los primeros meses de gestión de un servicio de transporte.
Conviene, por último, tener presente el ejemplo de dieciocho distritos del interior bonaerense como Chivilcoy, Pergamino, Olavarría, Partido de La Costa, San Nicolás, etc. (algunos de estos más chicos que Junín) que tienen excelentes servicios de transporte público con subsidios nacionales y provinciales. Lo que demuestra que esto no es un problema económico financiero insalvable sino un claro ejemplo de falta de voluntad política para buscar soluciones a los problemas de los que menos tienen.
Transportarse es un derecho y debe ser garantizado por el estado.


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