Boudou dejó abierta esa posibilidad
Después del revuelo que generó el planteo de debatir una reforma constitucional, el vicepresidente Amado Boudou buscó ayer bajar el tono de la polémica, pero no descartó la posibilidad en el futuro."Uno no puede decir hoy lo que va a pasar pasado mañana", sostuvo, sin dejar cerrada la alternativa.
El clamor por habilitar otro mandato de Cristina Kirchner por medio de una modificación de la Constitución Nacional emergió anteayer en una cumbre de intendentes bonaerenses y legisladores convocada por el ex ministro de Economía, en el restaurante marplatense La Bita. La propuesta surgió de La Cámpora, la agrupación juvenil que conduce el hijo de la Presidenta y que no deja de ganar espacio en la nueva etapa.
Ayer, el hermetismo en la Casa Rosada contrastó con las incursiones radiales de Boudou y un unánime rechazo de la oposición . Empeñado en aclarar sus dichos, el vicepresidente sostuvo que había asistido el día anterior al encuentro en condición de "militante" y, ya con la polémica desatada, afirmó que no es momento de hablar de "ingenierías electorales". Con la idea de la continuidad instalada, un puñado de dirigentes oficialistas aplaudió en público la avanzada, pese a los intentos de aclaración del vicepresidente.
"No hay ningún proyecto oficial en marcha", señaló ayer un ministro a LA NACION. Son sectores internos del Frente para la Victoria los que, por ahora, impulsan la discusión. Lo explicitó la diputada Diana Conti, presente anteayer en el almuerzo y una de las referentes que se embandera con la iniciativa.
"Es un debate interno que trascendió a los medios, que con todo derecho están reproduciendo", dijo a radio Continental. En febrero pasado, la legisladora había impulsado el plan de "Cristina eterna", que fue rechazado por la Presidenta en la inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso el año pasado.
Molesto por los trascendidos, Boudou denunció una "operación de prensa" y se mostró ofendido por lo que consideró "monitoreos [de la prensa] como si fueran de la Stassi o la KGB".
En rigor, apenas había terminado la comida que encabezó anteayer en Mar del Plata algunos de los 80 asistentes, asombrados por el repentino abordaje de la reelección, hicieron circular el contenido de la reunión. Pasaron por allí jefes comunales del interior bonaerense, funcionarios, legisladores y dirigentes del PJ.
Cinco de ellos confirmaron ayer a LA NACION que el vicepresidente, en su improvisado discurso de cierre, sostuvo que los "temas constitucionalistas" deben discutirse a partir de "ahora". De su boca, tal como publicó este diario, no salió jamás una alusión a la re-reelección.
"Los jóvenes introdujeron el tema. No tenemos que asustarnos. No veo por qué no se puede debatir", afirmó ayer Jorge Paredi, intendente de Mar Chiquita, también partícipe del cónclave. Fue Fernanda Raverta, diputada provincial de La Cámpora, la que encendió la mecha al pedir otro mandato de Cristina Kirchner. Todos se miraron. Varios oradores después, el vicepresidente retomó el asunto y cerró con un guiño.
Hasta entonces, no se le había dado mayor relevancia al planteo camporista. La congregación heterogénea, amontonada en un salón, seguía las intervenciones informales en sillas ubicadas en forma circular o, directamente, de pie. Cualquiera tomaba la palabra: desde el intendente de Tres de Febrero, Hugo Curto, hasta el líder de la JP y vicepresidente de la Cámara de Diputados bonaerense, José Ottavis. "La reforma constitucional fue uno de los temas que se trató por arriba, entre tantos otros", apuntó un funcionario.
En su fugaz gira mediática -por las radios 10 y Continental, y los diarios Página12, Tiempo Argentino y Ambito Financiero- Boudou relativizó sus declaraciones y evitó definiciones tajantes. Sí subrayó que no es tiempo de discutir "candidaturas" y puso especial énfasis en el liderazgo de la Presidenta.
"Plantear el poskirchnerismo es una traición al modelo", sintetizó. Ese fue uno de los ejes que recorrió la cumbre militante en la costa: reconocer la jefatura centralizada en Cristina Kirchner y, por ende, neutralizar una puja anticipada por la sucesión de 2015. No es casual esa bajada de línea justo cuando se tensa la relación de la Casa Rosada con aliados de peso, como el gobernador Daniel Scioli y el jefe de la CGT, Hugo Moyano.
"El liderazgo del peronismo y el kirchnerismo lo tiene Cristina", expresó, en la misma línea, la diputada Adela Segarra. Militante del Movimiento Evita y madre de crianza de la camporista Raverta, ratificó que en el plenario se debatió sobre una eventual reforma constitucional para habilitar otro mandato de la Presidenta.
Ayer, en Balcarce 50, ningún funcionario quiso hacer declaraciones públicas. La Presidenta había partido anteayer rumbo al Sur, donde descansará el fin de semana.
Y Boudou mantuvo reuniones en su despacho del Banco Nación, acondicionado especialmente para su interinato que finalizó hace tres días.
DIXIT
"La reforma no está hoy en la agenda. Pero hay cosas que un día no están y pasan a estarlo en el siguiente"
AMADO BOUDOU. Vicepresidente de la Nación
Las explicaciones de Boudou
El vicepresidente quiso minimizar el alcance de dichos que se le atribuyeron en una reunión política en la costa. Pero no hizo más que reforzar la idea de que habrá intentos de reformar la Constitución
"Los temas constitucionales hay que debatirlos ahora y no dentro de tres años"
Anteayer, en una reunión cerrada del kirchnerismo
"Somos un espacio democrático en el que se puede discutir, y se discuten, todos los temas permanentemente. Ofende que nos monitoreen como la KGB"
Anteanoche, enojado con la prensa por difundir sus dichos
"Hoy la reforma no está en la agenda. Mañana no sabemos. A todos les suceden cosas que no están en la agenda de un día y pasan a estar en la agenda de otro día"
Ayer, al intentar aclarar la situación en una radio
"No es tiempo de hablar de ingenierías electorales. Lo que sí sé es que la Argentina ha encontrado una líder, que es mucho más que una gobernante"
Ayer, en otra de las entrevistas "aclaratorias"
"Hablar de poskirchnerismo, aun dentro de nuestro espacio político, es definitivamente ir contra el modelo"
Ayer, al negarse a hablar de la sucesión
La ruta del clamor
El primer globo: en febrero de 2011, la diputada Diana Conti afirmó que sectores uktrakirchneristas querían una reforma constitucional porque lo que deseaban era una "Cristina eterna". La oposición reaccionó con virulencia, y el propio oficialismo la desacreditó cuando planteó el asunto. Finalmente, Diana Conti se llamó a silencio y dijo que lo suyo era una iniciativa propia.
"Rulos": en la inauguración de las sesiones ordinarias de 2011 en el Congreso, la presidenta misma se refirió a la posibilidad de una reforma constitucional, pero para negarla. "Si no he podido lograr que me aprobaran el presupuesto, ¿alguien me puede explicar cómo voy a lograr una reforma constitucional? ¿A quién se le ocurre lo de la reforma? Así que no se hagan los rulos."
Reforma presidencialista: cada tanto el juez de la Corte Eugenio Zaffaroni, que en algunos temas comparte muchas de las políticas del Gobierno, plantea su idea de impulsar una reforma constitucional para cambiar el sistema presidencialista, por uno parlamentario, acotando el poder del jefe del Estado y dándoles mayor preeminencia a un primer ministro y al parlamento para su elección. "Quiero la reforma constitucional. Tenemos que ir al sistema parlamentario. Pero no trabajo para la reelección de Cristina Kirchner", aclaró el juez de la Corte.











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