El Gobierno denunció a petroleras por inflar el precio del gasoil subsidiado al transporte

El Gobierno denunció a petroleras por inflar el precio del gasoil subsidiado al transporte
Ocho cámaras del sector denunciaron diferencias de hasta el 30 por ciento
Repsol YPF, Shell Argentina, Esso Argentina, Petrobras Energía y Oil Combustible fueron denunciadas por el Gobierno nacional por presunto “abuso de posición dominante” y “cartelización”. La denuncia se realizó ante la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, tras detectar un sobreprecio promedio del 8,4% en la venta de combustibles a granel para el transporte de pasajeros y de cargas, respecto del valor de venta minorista en surtidores. El monto estimado involucrado asciende a $3.500 millones anuales y en algunos casos los sobreprecios alcanzarían al 30 por ciento. Podría derivar en sanciones a las empresas.

La denuncia apunta también a evitar que la posición dominante tome recursos del Gobierno a través de los aportes del Estado en concepto de subsidios al transporte.

Si bien la denuncia es del 11 de enero pasado, se hizo pública ayer durante una conferencia de prensa que brindaron el vicepresidente, Amado Boudou; los ministros de Planificación Federal, Julio De Vido, y de Economía, Hernán Lorenzino, y el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi.

El puntapié inicial lo dieron las cámaras que nuclean a empresarios transportistas, al detectar que las refinadoras venden gasoil por mayor a un precio superior al que la misma petrolera –en la misma zona, el mismo día, a veces a escasas cuadras de diferencia– lo comercializa al por menor. Con facturas y datos en mano, ocho cámaras transportistas realizaron la presentación ante el Ministerio de Planificación, que luego derivó en la denuncia y apertura de investigación por parte del Gobierno nacional. Según De Vido, estas irregularidades “dan cuenta de una grave situación distorsiva del mercado de provisión de combustible que afecta directamente el servicio de transporte público automotor, de cargas y de pasajeros”.

De acuerdo con los datos suministrados por las cámaras del sector, las diferencias llegan en algunos casos hasta el 30% entre el precio de provisión de gasoil a granel y el valor minorista en el surtidor. El sobreprecio promedio en el total del volumen de venta a granel es de 8,4%, según la denuncia presentada. Si se extrapola por la cantidad de litros y de consumo, “hablamos de un sobreprecio anual estimado de $3.500 millones”, precisó Schiavi.

“La lógica de la transacción indica que cuando uno compra al por mayor, el precio debería ser igual o menor [...] queremos averiguar por qué en el caso éste no funciona así”, explicó De Vido. Por eso, indicó que se investigará “si ha habido prácticas monopólicas, cartelización o colusión de empresas, abuso de posición dominante u otro mecanismo irregular que ha alterado los precios mayoristas de comercialización, fundamentalmente del gasoil”. Los resultados de la investigación de Defensa de la Competencia podrían derivar no sólo en acciones correctivas sino también en sanciones a las petroleras.

“Dado que el transporte es subsidiado no queremos que esta posición dominante o abuso de posición dominante vaya a tomar recursos del Gobierno que –a través de su presupuesto votado por el Congreso– destina a los 40 millones de argentinos y no a cinco empresas”, remarcó De Vido.

Las principales petroleras sobre las que apunta la denuncia son YPF –que aporta el 60% del combustible del mercado local– y Shell, que abastece cerca del 16 por ciento. Ante la denuncia, desde YPF prefirieron mantener un bajo perfil y no hacer declaraciones. De Vido se mostró confiado en poder entablar un “diálogo rápido” con esa petrolera. La situación difiere con respecto a Shell, cuyo presidente Juan José Aranguren “ha sido un sistemático opositor al Gobierno”, opinó el titular de Planificación. Desde la petrolera emitieron un comunicado de prensa poniéndose “a disposición de las autoridades para efectuar las aclaraciones, dentro del marco del estado de derecho que la obliga y también asiste”. El escrito reconoce diferencias de precios de entre 1,5 y 1,9% en noviembre y diciembre del año pasado.

Las empresas pagaron $3.500 millones de más

Los datos presentados en la denuncia incluyen facturas que comparan costos de venta de un litro de gasoil a granel con el precio de venta minorista. En el área metropolitana de Buenos Aires las diferencias fueron de $5,06 a granel frente a $4,30 minorista; en Tucumán, $5,26 y $4,60; en Salta, $5,19 y $4,48, y en Córdoba, $5,29 y $4,40.

El transporte público de pasajeros involucra un parque de 38.684 ómnibus; emplea 120.000 trabajadores y carga 115 millones de litros de gasoil al mes, para transportar 400 millones de pasajeros. En tanto, el transporte de carga mueve 430.000 camiones; emplea 346.000 trabajadores y consume 600 millones de litros de gasoil mensuales.

La diferencia entre el precio a granel y el de surtidor implicó un gasto de $3.500 millones anuales.

Según datos oficiales, el suministro de gasoil en el transporte de carga es 40% a granel y 60% en surtidor, mientras que los colectivos se abastecen totalmente por mayor.

El presidente de la Federación de Entidades Empresarias del Autotransporte de Carga (Fadeeac), Luis Morales, pidió un “precio unificado en el país" y se quejó porque tienen que pagar 20 ó 25% más.

El Gobierno “no es neutral” ni le “da lo mismo”, sino que “le pone la proa a los abusos de los monopolios y de los oligopolios”, advirtió al respecto Boudou.

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