Cerámicas, ingenios y mineras están afectadas. Ayer recibieron la orden de bajar el consumo un 25 por ciento. La orden nacional afecta en el país a unas 300 grandes industrias. El frío disparó el consumo en las casas.
La ola polar que se instaló esta semana en el país también hizo bajar bruscamente la temperatura en Salta. Y a pesar de las promesas que el viernes anterior hizo el ministro de Planificación, Julio De Vido, los cortes de suministros volvieron a afectar a los grandes usuarios industriales de toda la Argentina.
El lunes ya había llegado la notificación que disponía una disminución del 8% para las firmas locales que tienen consumo firme de cinco mil metros cúbicos por día. Esa restricción subió ayer al 25%.
La noticia aumentó la incertidumbre sectorial, ya que los empresarios desconocen si este año podrán privilegiar la producción sin la preocupación extra que genera este coletazo de la crisis energética.
Ningún funcionario pudo adelantar ayer a El Tribuno la decisión oficial, simplemente porque el gobernador Juan Manuel Urtubey continúa analizando la cuestión con su equipo económico. El panorama este año es diferente porque los números que maneja el Ministerio de Economía están en amarillo.
La debilidad de las finanzas nacionales volvió cauteloso al Gobierno salteño, como a otras jurisdicciones provinciales. Y aunque Carlos Parodi, titular de la cartera que maneja las cuentas, aclaró varias veces que la economía aquí no corre peligro, en Casa de Gobierno prefieren no tirar de la cuerda y analizar sin prisa todas las variables.
A pesar de que en el Grand Bourg siguen las indefiniciones, algunos descuentan que Urtubey volverá a ponerse del lado de los empresarios ya que “considera más barato subsidiar a cerámicas, ingenios, mineras y tabacaleros, que hacerse cargo del daño que puede provocar la paralización de las plantas fabriles”.
El año pasado el Gobierno provincial pagó poco más de $470.000 en concepto de multas.
Las de esta semana no son las primeras restricciones ordenadas este año por el Enargas.
La industria del país tuvo una muestra de lo que se viene en el verano: en febrero, cuando la temperatura pasaba los 35 grados, los industriales recibieron la orden de bajar el consumo a cero.
Ese mes la disposición pasó desapercibida en Salta porque tradicionalmente baja el consumo de ese combustible por una cuestión estacional. El panorama no es el mismo para este invierno.



Comentá la nota