El Gobierno cree que disputará los votos de Alfonsín

Teme que la UCR le reste adherentes de la centroizquierda; agrado por la derrota de Cobos
En un primer análisis, el Gobierno sintió como una venganza personal el fracaso electoral de Julio Cobos. Pero apenas pasaron las horas, en la Casa Rosada, la euforia se convertía en preocupación. El nuevo enemigo hipotético a vencer derivado del triunfo de Ricardo Alfonsín en la interna partidaria bonaerense haría a Néstor Kirchner pelear con el radicalismo el mismo electorado de centroizquierda.

"Los muchachos están contentos, pero, la verdad, ahora esto nos va a traer un gran problema", fue la evaluación de un dirigente kirchnerista sobre el nuevo escenario que suscitó a nivel nacional la derrota de Cobos.

La conclusión a la que, con el correr de las horas, llegaban funcionarios, ministros y dirigentes del PJ era que el vicepresidente constituía para Kirchner una opción de centroderecha, más fácil de confrontar para el oficialismo. Según sostenían ayer en los despachos de la Casa de Gobierno, la continuidad del vicepresidente en su cargo y su rol como virtual candidato opositor era un buen argumento para cuestionar a priori al vice.

Además, como es costumbre kirchnerista, también tenían previsto apelar al pasado de Cobos en la gobernación de Mendoza para cuestionar su gestión.

La figura de Alfonsín, respetada por la presidenta Cristina Kirchner, le resulta al Gobierno más difícil de criticar. "No es lo mismo que Cobos, que expresa un proyecto más conservador y de derecha", planteó un funcionario a LA NACION.

Eso sí: para la jefa del Estado y su marido, Néstor Kirchner, la derrota de Cobos les trajo una sutil satisfacción, como una venganza personal, ante la pelea que mantienen con el vicepresidente después del voto negativo a las retenciones al agro, en 2008.

"El triunfo de Alfonsín podría ser perjudicial si él quedara como candidato presidencial del radicalismo", analizó otro dirigente cercano al matrimonio presidencial.

¿Cómo hará el Gobierno para confrontar con Alfonsín en unas elecciones presidenciales? La incógnita transitó ayer todo el espinel de la Casa Rosada. Las primeras conclusiones eran que, por la figura de su padre fallecido y la escasa participación política en cargos públicos del hijo del ex presidente, hacía más complicado encontrar puntos de críticas o baches en su pasado. Sobre todo, ante el afecto que mostró la jefa del Estado con el homenaje a Raúl Alfonsín que le hizo en vida en la Casa Rosada.

La otra preocupación que ayer empezaba a aflorar en la cúpula del poder fue la necesidad de reformular el discurso de los Kirchner con miras a los comicios de 2011.

"Lo complicado es que, si se rearma el Acuerdo Cívico, nos van a correr por izquierda", sostenía un dirigente oficialista, que ya ubicaba cerca de Alfonsín al líder de Proyecto Sur, Fernando Solanas ("Pino"), junto con el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, y la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió.

La única alternativa siempre vigente para el Gobierno es que, finalmente, no haya acuerdo entre los radicales y el Acuerdo Cívico. También estudian la posibilidad de que haya una multiplicidad de candidatos presidenciales por varios espacios políticos y que este escenario termine beneficiando a Kirchner.

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