El ministro de Gobierno y Justicia, Oscar Insausti, abordó la compleja situación a la que es sometido el ingenio La Esperanza, indicando que los hechos delictivos “son ajenos al conflicto gremial” y que serán “objeto de castigo”. “Hay una voluntad concreta y muy clara del Estado provincial de llevar esta investigación hasta las últimas consecuencias”, garantizó.
Expresó que se debe diferenciar lo sucedido con el conflicto gremial, “ya que desde la misma entidad que nuclea a los trabajadores del ingenio manifestaron su consternación por lo acaecido, sobre todo teniendo en cuenta que se llevaron a cabo distintas instancias de trabajo con la intervención de la Gerencia de Empleo de la Nación, con el Delegado del Ministerio de Trabajo de la Nación y con la Dirección Provincial de Trabajo, mediante audiencias en vista de acercar a las partes”.
“Se realizaron negociaciones y entrevistas de naturaleza informal con distintos protagonistas, tanto de la parte gremial como de la empresa, y estamos convencidos de que los trabajadores y el sindicato son concientes de que hay que priorizar el mantenimiento de las fuentes de trabajo, que no se puede llegar a una solución al conflicto si no se coordinan acciones ni se llega a un consenso”, recalcó y puntualizó que “estamos convencidos que quienes incendiaron los vehículos no son trabajadores”. “Los trabajadores del ingenio -prosiguió- luchan por mantener la actividad del mismo, están preocupados por sus fuentes de trabajo y son los primeros interesados en cuidar los bienes y herramientas de su labor diaria”.
Insausti aseguró que se continuará buscando instancias de negociación y una salida consensuada “a esta situación que tiene que ver con la dinámica de trabajo de cualquier empresa ya que en todas las empresas existen conflictos gremiales, pero los mismos se resuelven con inteligencia, voluntad de diálogo y con una clara decisión de mantener la producción y las fuentes de trabajo”. “Ese es el camino que auspiciamos desde el gobierno”, finalizó.

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