El Gobierno aspira al desgaste de un firme adversario electoral

"Dejen tranquilo a Kirchner", dijo Aníbal Fernández, al responder críticas del macrismo
La confirmación del procesamiento de Mauricio Macri desató una contenida euforia en el gobierno de Cristina Kirchner. A tal punto que el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, pidió ayer públicamente que dejaran tranquilo al ex presidente Néstor Kirchner ?a quien el jefe de gobierno porteño adjudica el impulso de la causa judicial?, mientras el kirchnerismo anuncia "una operación para desgastarlo y, si es necesario, destituirlo".

Según pudo saber La Nacion, con el guiño de Kirchner, esa campaña consistiría, en primer lugar, en lanzar una pegatina masiva de afiches contrarios a Macri. También se buscaría impulsar una comisión investigadora y una interpelación al mandatario en la Legislatura, y sumar aliados, como los gremios de empleados municipales y de camioneros.

"Le vamos a pegar muy fuerte en los próximos días. Hay quienes quieren tumbarlo en 90 días", contó a La Nacion un miembro del entorno de Kirchner, abocado a la tarea.

En forma oficial, Aníbal Fernández intentó desvincular a Kirchner de la acusación del macrismo, acerca de que la causa que instruye el juez Norberto Oyarbide fue fogoneada por el ex presidente y jefe del PJ. "Que lo dejen tranquilo porque tiene muchas cosas para hacer antes que preocuparse en cosas de estas características", dijo el jefe de Gabinete.

En la Casa Rosada decían ayer que Macri tenía un argumento "atendible" al vincular a Kirchner con Oyarbide. Pero que la ratificación del procesamiento de la Sala I de la Cámara Federal ?integrada por Jorge Ballestero, Eduardo Freiler y Eduardo Farah? debilita la estrategia del macrismo. Además, en Balcarce 50 descontaban que la Cámara de Casación Penal confirmaría la medida.

Por eso intervino Aníbal Fernández. "Cuando [el proceso] ya tiene características de expediente judicial, las expresiones políticas pasan a cualquier lugar", dijo el jefe de Gabinete. Y reclamó que lo explicaran en el expediente. Añadió: "Si las explicaciones satisfacen a la Justicia y lo absuelven, me parece bárbaro. Si no satisfacen y lo sancionan, son las reglas de juego".

La candidatura presidencial

Algunos en la Casa Rosada aventuran, incluso, que Macri no podría lanzar su candidatura presidencial, pese a que reconocen que es el postulante más peligroso que tiene Kirchner en su carrera presidencial con miras a las elecciones de 2011. No temen, en cambio, el crecimiento de los radicales Julio Cobos y Ricardo Alfonsín, ni el del candidato peronista disidente Eduardo Duhalde.

En el oficialismo no descartan que la dinámica del ataque a Macri lleve a unos 25 legisladores porteños kirchneristas y aliados a pedir la renuncia o la licencia del jefe de gobierno. Sin embargo, admiten que hoy no existen dos tercios de la Legislatura porteña dispuestos a votar por su destitución.

Por eso, en Olivos se analiza la posibilidad de conseguir la ayuda del Sindicato de Empleados Municipales, de Amadeo Genta, pese a que hoy tiene un acuerdo de convivencia con el macrismo, y de la Federación de Camioneros, de Pablo Moyano, hijo del jefe de la CGT, Hugo Moyano, socio del matrimonio Kirchner, que controla la recolección de residuos.

"La campaña feroz comenzará en dos semanas y será durísima", relató un dirigente del kirchnerismo en la más estricta reserva. Otras voces más moderadas de Olivos niegan que exista un "espíritu destituyente". Sobre la eventual renuncia de Macri, aseguran que debería sustituirlo por 120 días el actual presidente en ejercicio de la Legislatura, Oscar Moscariello, hasta que el cuerpo elija un sucesor para que complete el mandato hasta 2011.

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