En el barrio Mi Jardín, un asentamiento formado por la usurpación de tierras hace más de tres años, residen aproximadamente 470 familias, y en el barrio La Esperanza, otras 600. El sector es reconocido por la gran cantidad de personas que viven en condiciones de vulnerabilidad, producto del abandono y la marginación a la cual fueron sometidos sistemáticamente durante años.
Durante dos días completos se instalaron móviles del ministerio de Desarrollo Social, para recabar en terreno las necesidades y pedidos de los vecinos.
Trabajo e inclusión
Se instaló un transformador de energía, en una costosa obra que permite regularizar la prestación del servicio de energía eléctrica, y asegurar una distribución domiciliaria segura. El trabajo está avanzado y esta misma semana se concretarán las conexiones domiciliarias.
En el mismo sector de la ciudad se llevaron programas y móviles del ministerio de Salud para asistir a la población. Se realizaron jornadas del programa “Catamarca con todos”, para acercar técnicos y funcionarios de todas las áreas de Gobierno. Se realizaron decenas de mejoramientos habitacionales a través del IPV y la secretaría de la Vivienda.
Se entregó materiales de construcción para avanzar en la realización de casas por el programa de Autoconstrucción de Viviendas.
Se avanza en los trámites para la regularización de la situación dominal de las tierras.
Comentá la nota