"Quiero dejar muy en claro que este Gobernador no admite, bajo ningún concepto, otra relación que no sea la de la plena subordinación de la institución policial al poder político, representado por el gobierno que presido", dijo Buzzi al confirmar que el relevo de los ya ex-jefes de la Policía de la Provincia, Lucas Sivila y Horacio González, se debió a "las disidencias" que ambos expresaron con respecto a "la profunda reforma" que se llevará a cabo en la fuerza.
"La Policía del Chubut está plenamente comprometida con el respeto por las leyes, las normas de convivencia democrática y subordinada a los poderes constituidos del Estado Provincial", destacó por su parte el nuevo titular de la fuerza policial, Julio Blanco, poco después de jurar en su nuevo cargo.
"Hay una reforma en marcha que vamos a profundizar con las nuevas autoridades que asumirán la jefatura, tanto al máximo nivel de la institución como en las cuatro regionales. Es muy importante reafirmar que esa reforma busca fortalecer la institución policial: apostando a la profesionalización de la fuerza y al reconocimiento de quienes actúan en la fuerza con vocación y honestidad. Estamos del lado de los buenos policías, de los que quieren más y mejores herramientas para desempeñar su labor, de los que buscan superarse profesionalmente", subrayó a su turno el Gobernador.
"El que conduce la policía es el Gobernador, y no vamos a admitir que alguien cuestione ese principio, porque repito, es lo que establece la ley y la Constitución. La ley es para todos, y quien busca ponerse por encima de ella, está violando los más profundos principios de la vida republicana", le advirtió Buzzi luego a los bolsones de "mano dura" que subsisten en la Policía de la Provincia.
"Nuestro mayor compromiso es con la ciudadanía honesta, y esto no sólo implica combatir el delito en las calles, sino también perseguir a aquellos delincuentes que andan por la vida disfrazados de policías. Y digo ‘disfrazados’ porque un malhechor de uniforme no es un policía, y esto es algo que hasta el último agente tiene que tener bien en claro", lo reforzó Blanco en sus primeras declaraciones.
Después, el flamante jefe de la fuerza le dejó bien en claro por dónde irán las cosas a los que sostienen el pensamiento autoritario, reflejo de una época convulsa que nadie debería sentirse tentado a revivir.
"La Policía tiene que ser parte de la solución, nunca parte del problema. Por eso es necesario comprender que este combate contra el delito debe hacerse con mano firme, pero siempre dentro del marco de la ley. Esto no es, como equivocadamente dicen algunos, proteger al delincuente, sino darle al buen policía una poderosa herramienta, que es el respaldo de todos los poderes del Estado a la hora de cumplir con su misión", subrayó Blanco.

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