Se engrosará la flota de aviones y se pondrá el acento en los destinos regionales, con foco en Brasil y los vuelos de cabotaje. Mensaje a los sindicatos del sector: “la soberanía se defiende creciendo no a través de peleas corporativas.
El gobierno nacional anunció ayer el comienzo de una “nueva etapa” en Aerolíneas Argentinas y Austral que comprenderá un rediseño de su estrategia de negocios de las empresas, la ampliación de la flota de aviones y la instrumentación de un conjunto de medidas en el campo gremial tendientes a mejorar la eficiencia de la compañía.
El anuncio lo formalizaron ayer en una conferencia de prensa el ministro de Planificación, Julio De Vido, y el titular de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde, quienes también estuvieron acompañados por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, el ministro de Turismo, Enrique Meyer, y el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi.
Después de hacer un racconto pormenorizado de la “pésima” situación en la empresa Marsans dejó Aerolíneas Argentina en el año 2008 y del mal momento que atraviesa el sector comercial aeronáutico por la caída de la demanda mundial y el incremento de los costos del combustible que más que duplicó su precio desde el año 2007, De Vido planteó la necesidad de “reforzar la austeridad como valor”.
El ministro recordó que el Estado argentino se hizo cargo de una empresa quebrada y que debió pagar a través del Banco Nación los sueldos de los trabajadores seis meses antes de tomar el control de la aérea. Sin embargo, De Vido también señaló que “no somos nostálgicos, tampoco eficientistas como los neoliberales, sencillamente, como dijo la presidenta, no somos neutrales, de los sectores más desprotegidos de la sociedad: en este caso los usuarios”. Y en este marco, argumentó los cambios que puso en marcha la aérea de bandera argentina.
La clave de esta segunda etapa de Aerolíneas es concentrar el crecimiento en desarrollar los destinos regionales con foco en Brasil pero también incluyendo a otras naciones latinoamericanas, y dejar a un lado los destinos que le generan pérdidas a la empresa. “Vamos a pensar a la empresa con la lógica de la rentabilidad y la competitividad de los destinos internacionales, Aerolíneas no tiene por qué subsidiar destinos donde cada vez hay más déficit por la crisis que esos destinos sufren”. La frase de De Vido no es casual, Europa, Oceanía y los Estados Unidos explican el 40% del déficit de la compañía, mientras que el 71% de los turistas en 2010 provinieron de Latinoamérica. Sin embargo, fuente de Planificación aclararon que la desaparición de estos destinos será un proceso paulatino y que “de ninguna manera” están en riesgo hoy. El otro punto neurálgico del anuncio de ayer es que también se van a fortalecer los vuelos de cabotaje, con el fin de mejorar la comunicación en el interior del país.
Uno de los problemas centrales que tienen la provincias argentinas es la dificultad que tienen los turistas para viajar al interior del país por las escasas frecuencias que existen.
De hecho, el diagrama de las nuevas frecuencias al interior del país va a ser el resultado de un trabajo conjunto con el Ministerio de Turismo, los empresarios del sector y los gobiernos provinciales.
Asimismo, ayer el Ejecutivo adelantó que Aerolíneas va a incorporar nuevos aviones y va a dar de baja aeronaves viejas que resultan ineficientes (ver aparte). En esta misma línea, Aerolíneas tiene previsto mejorar la estructura de mantenimiento, aumentar el stock de repuestos de los aviones para darle una base sustentable al nuevo plan de negocios.
En el marco del “plan de eficiencia” que se presentó ayer, De Vido lanzó una dura advertencia a los gremios de pilotos que están peleados con el gobierno al recalcar que “bajo ninguna circunstancia la empresa deberá convertirse en el campo de batalla donde se diriman mezquinas cuestiones corporativas”, cualquier diferendo, y adelantó que cualquier “conflicto o reclamo que reconozca sus bases en un diferendo gremial será derivado” al Ministerio de Trabajo, que comanda Carlos Tomada (ver aparte). Al final De Vido fue concluyente: “No se trata de resignar derechos ni conquistas laborales sino de deponer actitudes que comparados con importantes objetivos sólo parecen ser pequeños caprichos.” <




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